El fideicomiso de Piñera no era ciego
Este caso nos demuestra que en Chile la impúdica mentira es recurrente porque existe una impunidad asegurada para los de arriba, esos políticos y grandes empresarios mecenas de los anteriores, los que en conjunto conforman el 0,1% de la población, a diferencia de lo que sucede en los países serios en donde la falsedad, provenga de donde provenga, es penada con el máximo rigor de la ley. Por estas latitudes las leyes sobre estos asuntos son muy contemplativas porque existe una efectiva asociación de socorros mutuos que resguarda los intereses de esos regalones.
Columnista