Secciones
Deportes

Padre del “Mago” Valdivia y secuestro express de su hijo: “Los llevaron encañonados con amenazas”

El jugador del Palmeiras habría sido retenido durante dos horas por antisociales mientras se trasladaba en auto con su mujer por la zona oeste de Sao Paulo. Daniela Aránguiz ya habría tomado la decisión de volver a Chile junto a sus hijos.

Temprano en la madrugada de este 8 de junio, la prensa brasileña se hacía eco de una noticia que dejaba helados a sus pares chilenos: el supuesto secuestro express de Jorge “Mago” Valdivia en la ciudad de Sao Paulo, donde milita en el Palmeiras.

Y poco tardó para que fuera el propio padre del ex jugador de la selección chilena quien no sólo confirmara lo sucedido sino que relatara los angustiosos momentos que vivió su hijo. “Él iba con Daniela (Aránguiz) cuando fueron interceptados por dos individuos armados. Los llevaron encañonados al piso, con amenazas. Fue algo horroroso para ella. Afortunadamente, no estaban con los dos niños pequeños”, relató Luis Valdivia al programa de Medianoche en TVN, tal como consigna Emol.

Agregó que ya se había tomado la decisión de que la mujer del “Mago” regrese de forma urgente a Chile con sus hijos, mientras se decide si el centrocampista toma la misma opción.

Según las versiones de prensa locales, todo habría sucedido en la noche del 7 de junio, cuando la pareja iba en auto por el oeste de la ciudad cuando fue abordada por antisociales armados. Tras permanecer por un par de horas bajo las órdenes de los plagiadores, fueron liberados tras entregar lo equivalente a unos 240 mil pesos chilenos. Ni el futbolista ni su mujer habría sufrido lesiones.

Notas relacionadas







Progresivamente, vuelve la subsidiariedad

Progresivamente, vuelve la subsidiariedad

El punto no es volver sin más a la municipalización ni sostener que la gestión privada sea siempre mejor. Sería reemplazar un dogma por otro. La cuestión es más sencilla: si un municipio administra bien sus colegios, ¿por qué obligarlo a entregarlos? Si una organización sin fines de lucro puede gestionar adecuadamente un establecimiento público bajo financiamiento, reglas y fiscalización estatal, ¿por qué impedirlo?

Foto del Columnista Juan José Llorente Juan José Llorente