La vida de un futbolista de elite es súper dura. Ganan millones, viajan, la gente los aclama… terrible. También pasan cosas peores, como lo del galés Gareth Bale, quien decidió dejar de conducir sus lujosos Lamborghinis por una particular razón.
Según afirmó el astro del Real Madrid al diario “Wales Online”, se bajará para siempre de estos bólidos porque lo lesionan. Así, tal cual. El deportista detalló que sufre de dolores musculares en las piernas cada vez que maneja en alguno de sus lujosos autos deportivos italianos.
Algo difícil para el delantero, quien además es parte del exclusivo Auto Vivendi Super Club Car, donde puede conducir automóviles de alta gama en el Reino Unido, todo luego de pagar cerca de 45 mil dólares al año.
No es la primera vez que un futbolista anuncia que dejará de conducir estos autos por razones médicas. Antes el ex jugador del Manchester United, Ryan Giggs, señaló a los autos deportivos como los responsables de sus lesiones.
Un humilde pasatiempo que en más de alguna vez lo ha mostrado en redes sociales como Instagram donde hace unos meses publicó una fotografía donde aparecía con un exclusivo Lamborghini Huracan 610-4, en un aeropuerto privado de su país natal.