Ya en la Copa América de 2015 quedó demostrado que la garra charrúa dura hasta que pierden un partido. Entonces se transforma en furia e incluso agresiones. Eso fue lo que pasó este domingo en la Copa América Centenario con la derrota por tres a uno que sufrieron los celestes frente a la sorprendente selección de México.
Aunque fueron varios los factores que sacaron de sus casillas a los celestes: les cambiaron su himno por el chileno; fueron provocados por la hinchada; y además les metieron tres goles cuando estaban en su mejor momento del partido. Tal fue el enojo del equipo uruguayo, que terminado el partido se quedaron discutiendo con el árbitro e incluso uno de sus jugadores intentó agredir al DT mexicano.
Así acusa el entrenador azteca Juan Carlos Osorio, quien dice que el agresor fue el zaguero del Atlético de Madrid José María Giménez. “Terminó el partido, el jugador me insulta y se va, porque yo hablé de su pierna inhábil”, dijo. Y agregó: “Es un comportamiento irrespetuoso, inapropiado de un profesional que no sólo juega en uno de los mejores equipos del mundo, Atlético de Madrid; sino en una de las mejores selecciones. Esos comportamientos no deben de ser aceptados en el fútbol profesional”.