Neymar, la estrella brasileña del Barcelona, siguió aumentando la tensión en el equipo culé, que ve como uno de sus principales activos y figuras está a punto de fichar por el París Saint Germain (PSG), en una transferencia que podría costarle a los franceses 300 millones de euros.
Ni el Barcelona ni los hinchas quieren que el brasileño deje el equipo. Y eso ha contribuido a tensionar las relaciones con Neymar. Esto, al parecer, ha traspasado al plantel y al propio brasileño, que ayer en Miami, protagonizó una pelea a puñetes con el nuevo lateral del Barça, el portugués Nelson Semedo.
Javier Mascherano tuvo que detener la pelea. Neymar abandonó el entrenamiento rápidamente, en tanto que el nuevo entrenador, Ernesto Valverde, continuó la práctica.