La Justicia argentina citó a declaración indagatoria al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio ‘Chiqui’ Tapia, en el marco de una causa que investiga la presunta retención ilegal de aportes previsionales y otros tributos. Además, el juez en lo Penal Económico, Diego Amarante, dispuso una prohibición de salida del país para Tapia y otros miembros de la conducción de la entidad.
La medida alcanza también al tesorero Pablo Toviggino; al director general Gustavo Roberto Lorenzo; al secretario general Cristian Ariel Malaspina; y a su antecesor, Víctor Blanco Rodríguez. La investigación se originó tras una presentación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que actúa como querellante en el expediente.
La causa apunta a una supuesta maniobra por más de 19.300 millones de pesos argentinos vinculada a retenciones impositivas y aportes a la seguridad social. En la resolución el magistrado advirtió sobre “la gravedad de los hechos investigados” y la “severidad de la pena en expectativa”, fundamentos por los cuales, a menos de cuatro meses del Mundial 2026, ordenó el pasado 26 de diciembre la restricción para salir del país.
La citación de Chiqui Tapia ante la Justicia
Tapia fue convocado a declarar el 5 de marzo, mientras que Toviggino y Lorenzo deberán presentarse al día siguiente. Los restantes imputados comparecerán el 9 de marzo.
En paralelo, ARCA radicó el 22 de enero una nueva denuncia por movimientos de fondos sin respaldo documental, lo que podría constituir una maniobra destinada a ocultar el destino real del dinero y eludir los controles fiscales.
El 30 de diciembre, la Justicia ordenó allanamientos en dos sedes de la AFA, en el marco de otra investigación por presunto lavado de dinero vinculada a operaciones comerciales en el exterior. Esa pesquisa se relaciona con el contrato entre la asociación y TourProdEnter, sociedad creada en agosto de 2021 en Florida para gestionar los negocios internacionales de la entidad.
El caso se produce en un contexto de tensión entre el Gobierno y la AFA por el impulso oficial a un modelo de sociedades anónimas deportivas, resistido por la conducción de la entidad y la mayoría de los clubes.