La Clínica Las Condes (CLC) se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para Cecilia Karlezi. La heredera del clan Falabella enfrentó una seguidilla de conflictos internos y externos mientras estuvo a cargo del recinto: querellas, problemas financieros, disputas de poder y desacuerdos legales que incluso involucraron al Estado. Finalmente, Karlezi salió de la propiedad en enero del año pasado, aunque la operación hoy podría transformarse en un problema para la libre competencia.
Esto, porque los compradores -el Instituto de Diagnóstico, más conocido como Clínica Indisa- podrían estar acumulando una concentración de mercado considerada riesgosa. A través de Lucen SpA Tres, la sociedad ligada a Karlezi, se traspasó cerca del 27% de las acciones que otorgaban el control de CLC a un conglomerado compuesto por Indisa y Euromérica.
La operación se cerró en torno a los US$ 40 millones, muy por debajo de la valorización original con la que Karlezi ingresó al recinto asistencial, que en medio de la crisis enfrentó una fuga masiva de médicos de renombre. Para Indisa -ligada a los empresarios Jorge Selume, Alejandro Fernández y Juan Antonio Guzmán, entre otros- el movimiento fue un golpe estratégico, al quedarse con los activos de un recinto clínico orientado al segmento ABC1, que se suma a sus operaciones en Providencia y al hospital inaugurado en 2023 en Maipú.
Se abre investigación
Casi un año después de concretada la adquisición, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) abrió una investigación para evaluar eventuales riesgos a la libre competencia. “Conforme a lo informado a esta Fiscalía y a los antecedentes públicos disponibles, Indisa y CLC competirían, al menos, en la prestación de especialidades médicas y servicios de salud, incluyendo actividades hospitalarias y ambulatorias, así como en la realización de imágenes y exámenes de laboratorio, en la Región Metropolitana”, señaló la autoridad.
La FNE agregó que no puede descartar, a priori, que “la adquisición por parte de Indisa de una participación en el capital accionario de una empresa competidora como CLC tenga la aptitud de impedir, restringir o entorpecer la libre competencia, o de tender a producir dichos efectos”.
Asimismo, el organismo deberá indagar la eventual existencia de participaciones simultáneas de directores o ejecutivos relevantes en CLC e Indisa, o en otras empresas competidoras del sector.
La red de Indisa y CLC
Según el último reporte de resultados de Clínica Indisa, a septiembre de 2025 la entidad contaba con una capacidad máxima de 608 camas en su sede de Providencia -incluyendo hospitalización y sala cuna-, a las que se suman otras 184 camas en Maipú. CLC, en tanto, reportó 332 camas en operación al mismo periodo.
En materia de atenciones, Indisa informó 724 mil consultas médicas realizadas a septiembre, mientras que Clínica Las Condes reportó 113 mil consultas médicas, además de 14.368 atenciones de urgencia.