El inicio de año ha estado particularmente movido para el grupo supermercadista SMU. El conglomerado -dueño de las cadenas Unimarc, Super 10 y Alvi en Chile, y Maxi Ahorro y Mayorsa en Perú– ha informado millonarias ventas de acciones por parte de su controlador, el empresario Álvaro Saieh.
A través de su holding CorpGroup, el dueño de Copesa -que en los últimos años ha debido realizar importantes ajustes para fortalecer su liquidez- informó que “con la venta de un 0,6% de las acciones de SMU, equivalente a un valor aproximado de $6 mil millones, se ha puesto fin al sistema de mandatos a los acreedores para la venta de acciones de SMU, en el marco del servicio regular de su deuda”.
La operación responde a una serie de compromisos financieros asumidos por el empresario con sus acreedores, los que ahora llegan a su término. Pese a estos movimientos en la propiedad, Saieh se mantendrá como controlador de SMU, con un 38,8% de las acciones. El resto del capital se distribuye entre fondos de pensiones (25,6%), inversionistas extranjeros (10,3%) y otros accionistas minoritarios.
Siguen los ajustes internos
En el plano operativo, SMU presentó recientemente su plan de crecimiento para el período 2026–2028, que contempla la apertura de 38 nuevas tiendas y una inversión total de US$ 400 millones. El programa incluye remodelaciones de locales, fortalecimiento de las marcas propias, mayor foco en omnicanalidad y un impulso relevante al formato mayorista.
Sin embargo, junto con las proyecciones de expansión, la compañía ha profundizado una serie de ajustes internos. En diciembre pasado, SMU informó que la incorporación de herramientas tecnológicas y el rediseño de procesos derivaron en un plan de optimización de su estructura organizacional, con un costo de $3.500 millones. En esa oportunidad, el gerente general de la compañía, Marcelo Gálvez, comentó a EL DÍNAMO que el proceso implicó la salida de cerca de 200 trabajadores.
El 9 de enero, la supermercadista comunicó un nuevo ajuste, esta vez cuatro veces más costoso que el anunciado en diciembre. Se trata de una reestructuración organizacional por $12.500 millones. “Como consecuencia de las iniciativas de eficiencia operacional en el marco del plan estratégico de la Compañía -que considera la incorporación de herramientas tecnológicas y el rediseño de procesos-, SMU elaboró un plan de optimización de su estructura organizacional durante enero de 2026, el cual será implementado en el mismo mes”, señaló la empresa.
El retailer agregó que los efectos contables de este proceso se reflejarán en los estados financieros del primer trimestre de 2026. Asimismo, indicó que los ahorros asociados a la reestructuración permitirán recuperar el costo durante el año, además de generar eficiencias permanentes en el futuro. “Las iniciativas estratégicas implementadas permiten incrementar la productividad, mitigando el alza de los gastos operacionales”, sostuvo la compañía.
Consultada respecto del número de personas desvinculadas en esta última reestructuración, SMU declinó entregar comentarios.