La cadena de comida rápida Pollo Stop quedó en manos de Tarragona, luego de que el grupo Unifood concretó la transacción en medio de la crisis financiera que lo afecta.
La adquisición consideró tanto la compra de los activos y el inventario de una serie de locales pertenecientes a Pollo Stop, como el traspaso de franquicias y la cesión exclusiva de marcas.
De acuerdo con lo informado por el Diario Financiero, la operación se concretó luego de que las partes acordaran la condición clave de excluir explícitamente los pasivos, las contingencias y las responsabilidades del vendedor, lo que en la práctica implica no asumir deudas ni obligaciones previas.
Así, Unifood, conglomerado controlado por el fondo Mesoamérica, verificó un nuevo proceso de reestructuración, como las que realizó con anterioridad con la cadena Pedro, Juan & Diego y la heladería Ice Cream, que operaba bajo la franquicia de Savory.
Los detalles de la venta de Pollo Stop a Tarragona
Según detalló el citado medio, la venta de Pollo Stop a Tarragona se concretó en un monto superior a los 520 millones de pesos, e incluyó la marca Fajita Express.
Precisó a la vez que la oferta incluyó la adquisición del activo fijo e inventario de Pollo Stop asociado a la Bodega El Pinar y a locales en Mall Vivo Coquimbo, Mall Curicó, Mall Plaza El Trébol, Mall Open La Calera, Mall Parque Arauco, Santa Isabel y Mall Portal Temuco.
También se consideró el traspaso de franquicias vinculadas a sucursales de Rancagua, Dragón de Oro, Mall Arauco Coronel y Mall del Centro Concepción.
El desglose de la venta corresponde a los siguientes montos: activos fijos por poco más de $252 millones; derecho de llave por uso de instalaciones, por $120 millones; la marca Pollo Stop, por $96 millones, y la cesión de Fajita Express, por $10 millones.
Al respecto, Unifood destacó que “logramos concretar un avance relevante en el proceso, con la venta de equipos y la cesión de arriendos de los locales propios de Pollo Stop“.
“Se finiquitó a la totalidad de los trabajadores conforme a la normativa vigente y la marca fue traspasada, asegurando además la continuidad de giro para los franquiciados”, valoró.
Por su parte, Tarragona dejó establecido que la eventual continuidad de los locales con los nombres de las marcas que adquirió responderá a decisiones comerciales, por lo que no debe interpretarse como continuidad jurídica, económica o laboral del vendedor.