Secciones
Educación

Movilización universitaria: tomas por acoso y violencia de género se expanden a regiones

En el caso de la Universidad Austral, el 90% de las carreras se encuentra paralizadas.

La Facultad de Derecho de la Universidad de Chile fue el primer lugar en realizar una toma a modo de protesta por los casos de acoso sexual y violencia de género que se han vivido en esa casa de estudios.

Los estudiantes piden cambios en el protocolo interno para abordar el acoso, luego de conocerse el caso del ex presidente del Tribunal Constitucional, y profesor de Derecho Administrativo, Carlos Carmona, denunciado por una estudiante por acoso sexual y laboral. En la resolución del sumario se descartó dicha acusación y se recomendó una sanción “por vulnerabilidad a la probidad administrativa”.

A esa toma se sumaron otras cuatro facultades de la Universidad de Chile y también se expandió a regiones. En el caso de la Universidad Austral, el 90% de las carreras se encuentra paralizada. Valentina Gatica, presidenta de la federación de esa casa de estudios, señaló que buscan “no encubrir los distintos casos de acoso y violencia que hay en la universidad; que se tomen sanciones para los profesores, funcionarios y estudiantes que cometan actos de acoso y violencia, y que hoy siguen impunes”.

Emilia Schneider, vocera de Derecho de la U. de Chile, explicó a El Mercurio que esto es “eco de una vivencia común que se da en todos los espacios. Las instituciones, frente a las transformaciones que ha habido, no se hacen cargo de la violencia de género como un fenómeno estructural y tampoco han sabido dar soluciones a los problemas que han tenido las compañeras”.

Según la estudiante, en su universidad “muy pocos casos llegan a sancionarse. No hay una política de acompañamiento integral para las denunciantes; solo es a nivel jurídico”.

Notas relacionadas












Los desafíos de densificar

Los desafíos de densificar

Modernizar la OGUC puede remover restricciones que ya no responden a las condiciones demográficas y económicas actuales. Pero antes de anticipar una reactivación masiva o una nueva Estación Central, necesitamos evaluar sus efectos sobre cada comuna. Más que rechazar o celebrar de antemano la modificación, debemos comprender dónde existe demanda, sus externalidades y cómo podrían responder los municipios y desarrolladores.

Foto del Columnista Ignacio Aravena Ignacio Aravena