Secciones
Educación

Universidad de Chile usará el nombre social para estudiantes transgénero

A partir de la dictación de esta medida, la rectoría enviará una circular a todas las autoridades universitarias informando del procedimiento.

La Contraloría Universitaria de la Universidad de Chile cursó dos resoluciones que ordenan la utilización del nombre social de dos estudiantes transgénero que cursan programas en las facultades de Derecho y Ciencias Sociales.

A partir de la dictación de esta medida, la rectoría enviará una circular a todas las autoridades universitarias informando del procedimiento estandarizado para que cada estudiante transgénero pueda pedir que se ocupe su nombre social para efectos internos de la universidad.

El director Jurídico de la U. de Chile, Fernando Molina, destacó que a través de esta decisión “se está haciendo valer el derecho de estas estudiantes a través de un mecanismo formal”, aunque puntualizó que mientras no existan cambios legislativos en la materia, los documentos para efectos externos se deberán seguir emitiendo con el nombre legal de cada persona.

Por su parte el rector Ennio Vivaldi aseguró que para el plantel esta iniciativa constituye “un esfuerzo por construir una comunidad diversa y pluralista, es muy relevante resguardar los derechos de todos los estudiantes, en línea con los principios que la rigen como una institución estatal y pública”.

La decisión adoptada por la Rectoría se da en un contexto marcado los esfuerzos que han puesto sobre el tapete la lucha contra la discriminación de género en la Universidad, que se ha traducido en una serie de medidas impulsadas por la hoy Dirección de Igualdad de Género (anterior Oficina de Igualdad de Oportunidades de Género) con una activa participación de los y las estudiantes de nuestro plantel, como son la Política para prevenir el acoso sexual, el Protocolo de actuación ante denuncias de esta especie y el pre y postnatal estudiantil.

Notas relacionadas











Los desafíos de densificar

Los desafíos de densificar

Modernizar la OGUC puede remover restricciones que ya no responden a las condiciones demográficas y económicas actuales. Pero antes de anticipar una reactivación masiva o una nueva Estación Central, necesitamos evaluar sus efectos sobre cada comuna. Más que rechazar o celebrar de antemano la modificación, debemos comprender dónde existe demanda, sus externalidades y cómo podrían responder los municipios y desarrolladores.

Foto del Columnista Ignacio Aravena Ignacio Aravena