Emma Stone pasó un momento incómodo durante la gala del MET 2012. La actriz llegó a la ceremonia con un ceñido vestido rojo de Lanvin sin imaginar que, minutos después, este empezaría romperse de a pocos.
Los avispados paparazzi captaron el momento en que las costuras que cerraban la prenda por la espalda de abrieron hasta dejar al descubierto a la joven actriz.
