De manera casi automática el escritor Ariel Dorfman, autor de la emblemática obra de teatro “La Muerte y la Doncella” y del texto obligatorio para la cultura popular “Para leer al Pato Donald”, ha reaccionado frente a la muerte de Nelson Mandela con una columna titulada ‘Un líder más allá de la leyenda’ que acaba de publicar en El País en la que hace un recuento de sus primeros recuerdos en relación al premio Nobel, a quien tuvo posibilidad de conocer en 2010, y cómo su lucha sirvió de inspiración para la recuperación de la democracia en Chile.
“No obstante lo cual tuvo Chile que recuperar su democracia en 1990 – el mismo año en que Mandela finalmente emergió triunfalmente de la prisión – para que yo comenzara a comprender que aquel ex preso político era bastante más que un símbolo o un eco. En un momento en que Sudáfrica y Chile y muchos otros países encaraban los dilemas turbulentos de una transición a la democracia, en que nos preguntábamos cómo hacer frente a los terrores del pasado sin ser rehenes del odio que ese pasado seguía engendrando, fue Mandela el que nos sirvió de modelo y guía. Al lograr que su patria se deshiciera pacíficamente del apartheid, al negociar con sus enemigos y mantener, sin embargo, su dignidad inquebrantable, nos dio, a tantos que habíamos luchado durante décadas contra la injusticia, una lección fundacional. Teníamos que aprender que puede ser éticamente más complicado navegar las tentaciones y matices de la libertad que mantener en alto la cabeza y el corazón batiendo fuerte en medio de una opresión que separa, sin ambigüedad, el bien del mal”, dice parte de la columna.