Secciones
Entretención

Polanski se corona como el director mejor pagado del cine francés en 2013

El listado se basa en 166 contratos de películas lanzadas el año pasado y registrados en el Centro Nacional de Cine francés (CNC), y coloca en el segundo puesto del pelotón a Fabien Onteniente, que cobró 900.000 euros (1,2 millones de dólares) por “Turf”.

Roman Polanski se coronó en 2013 como el director mejor pagado de la cinematografía francesa, por los 1,3 millones de euros (1,8 millones de dólares) recibidos por “La Vénus à la Fourrure”, indica el palmarés realizado por la revista especializada “Écran Total”.

El listado se basa en 166 contratos de películas lanzadas el año pasado y registrados en el Centro Nacional de Cine francés (CNC), y coloca en el segundo puesto del pelotón a Fabien Onteniente, que cobró 900.000 euros (1,2 millones de dólares) por “Turf”.

El tercer lugar, con 800.000 euros (1,1 millones de dólares), lo ocupa Marco Bellochio con “La belle endormie”, seguido por Valérie Lemercier, la única mujer del “top ten”, que obtuvo 765.000 euros (1 millón de dólares) por “100 % cachemire”.

La mayoría de los cineastas mejor pagados, según se desprende del índice del semanario, coinciden en haber estado al frente de comedias populares, característica que se da también en los actores más remunerados de 2013.

Ese listado paralelo, según la revista, estuvo liderado por Dany Boon, mundialmente conocido por su trabajo como intérprete y director en “Bienvenue chez les Ch’tis” (“Bienvenidos al norte”), y que en 2013 engrosó 3,5 millones de euros (4,8 millones de dólares) por “Eyjafjallajökull”.

Del análisis de ese ránking, según concluye el diario “Le Figaro”, se desprende tanto que el séptimo arte todavía tiene que mejorar en términos de paridad, dado que directoras y actrices aparecen como menos pagadas que sus homólogos masculinos, como que la remuneración fija está lejos de ser proporcional al éxito de taquilla.

Notas relacionadas








Los desafíos de densificar

Los desafíos de densificar

Modernizar la OGUC puede remover restricciones que ya no responden a las condiciones demográficas y económicas actuales. Pero antes de anticipar una reactivación masiva o una nueva Estación Central, necesitamos evaluar sus efectos sobre cada comuna. Más que rechazar o celebrar de antemano la modificación, debemos comprender dónde existe demanda, sus externalidades y cómo podrían responder los municipios y desarrolladores.

Foto del Columnista Ignacio Aravena Ignacio Aravena