¿Te imaginas ganar cerca de 15 mil euros diarios vendiendo calzones rotos? Precisamente eso es lo que logró el pabellón chileno en la Expo Milán.
El dueño del restorán Boragó, Rodolgo Guzmán, asesor gastronómico del stand nacional, explicó que el tradicional alimento es una de las máximas atracciones y que su menú ha sido aplaudido por los visitantes.
“Es una locura: se vende todo desde la mañana hasta que cerramos. Es súper estresante, porque se nos acabaron varios ingredientes y nos quedamos sin empanadas, sopaipillas y pisco sour. Nunca había visto algo así”, dijo a La Segunda.
García comenta que el menú que tiene a disposición posee platos que varían desde los 5 a los 15 euros (3.500 a 10 mil pesos), y que “consta de 20 preparaciones frías y calientes: pastel de choclo, empanadas, locos mayo, crudos valdivianos, mote con huesillo, costillar con puré picante, pisco sour, lomito palta, barros luco, calzones rotos, chilenitos, sopaipillas, pebre, chancho en piedra y otros”.
Frente a los platos más populares, el chef explica que “los locos mayos son una verdadera esquizofrenia, parece que se fuera a acabar el mundo. El crudo valdiviano también ha sido una locura. Y el pastel de choclo, principalmente porque para los europeos el choclo es un alimento para los chanchos. Nunca en la vida se imaginaron que el maíz podría tener ese uso”.