Polémica causó en Australia la censura realizada por una cadena de supermercados a la revista Harper’s Bazaar por su última edición, la que contaba con Miranda Kerr en su portada posando completamente desnuda en el balcón de un edificio.
Todo se originó luego de que numerosos clientes de una de las cadenas más grandes en dicho país, Coles, reclamaran por esto ya que, según indicaron, la imagen era vista no solo por adultos sino que por todas las familias que visitan dichos locales.
Ante esto, la empresa de retail informó que “en respuesta a comentarios de nuestros clientes, algunos que compran con sus hijos, hemos removido la revista de nuestras ventas esta semana”, ya que no creían que fuera “apropiada para nuestras tiendas”.
La editora en jefe de la publicación, Kellie Hush, lamentó la poca capacidad de los ejecutivos de “reconocer la integridad artística de esta imagen. (…) Vivimos en una era de los ángeles de Victoria’s Secret, fotos de desnudos que son robados e intentos por romper el Internet con estrellas en provocadoras poses. Harper siempre ha celebrado a las mujeres audaces (con visión, compromiso y estilo) y Miranda puede estar desnuda, pero es una pionera y esta portada celebra eso”.
Miranda, la modelo, no quiso quedar fuera de la discusión y precisó que no estaba completamente desnuda. “Tengo un hilo dental puesto y me cubro con una bata entre las tomas y no se ve nada aparte de mi piel”, explicó.