VidAngel, una compañía nacida en el conservador estado de Utah (Estados Unidos), fue fundada en agosto de 2015. Este servicio permite que sus consumidores puedan ver películas y series personalizadas según sus estándares morales personales.
Aparte de un pequeño nicho en el que se cuentan familias conservadoras y religiosas, VidAngel no ha atraído mucha atención. De todos modos, así funciona: antes de que se pueda subir una película o serie a su servidor, existen supervisores que van agregando marcadores en los materiales para identificar en qué momento hay imágenes “objetables” (por ejemplo: escenas de sexo, violencia, drogas o blasfemia).
El sitio utiliza una interfaz parecida la de Netflix, y cada show o filme a comprar cuesta 20 dólares. Los usuarios pueden revisar los filtros que quieren aplicar en lo que verán, y luego de ello pueden verlo tanto en el sitio oficial como en plataformas como Apple TV.
Para ejemplificar cómo opera VidAngel, la película ‘Buscando a Nemo’ tiene 36 etiquetas, la mayoría de ellas denotando violencia animada leve. En películas como ‘El Lobo de Wall Street’, el usuario que no advierte lo que hace el servidor puede creer que hay un problema con el audio, o bien, que su protagonista toma elegantes y extensas pausas cada vez que habla.

Un filtro insólito dentro de los existentes en el servicio es el que sirve para eliminar al odiado Jar Jar Binks de la saga de Star Wars. El co-fundador de la empresa, Neal Harmon, explica la existencia de este filtro: ‘Es sencillo: a muchas personas no les gusta Jar Jar”.
Harmon fundó la empresa con tres de sus cinco hermanos, donde el grueso de sus consumidores son matrimonios que tienen hijos jóvenes.