Secciones
Entretención

Rodrigo Sepúlveda reconoce que renunció a Mega tras no llegar a Mucho Gusto: “No fue aceptada”

“Yo no renuncié porque no me dieran el matinal. Mi renuncia no iba por eso, era por un ida y vuelta, por una incomodidad“, sentenció el aún periodista de Mega.

Rodrigo Sepúlveda

Rodrigo Sepúlveda volvió a referirse a la crisis que vive Mega y que hizo que su publicitada llegada al matinal Mucho Gusto, y de paso a José Antonio Neme a Meganoticias Prime, finalmente no se llevara a cabo, reconociendo que tras conocer esta situación presentó su renuncia al canal de TV.

En contacto con ¡Hay que decirlo! de Canal 13 indicó que, ante esta situación, “yo no lo pasé bien. Como cualquier ser humano, la incertidumbre, un día sí, un día no. Yo jamás pedí un matinal, yo soy feliz en (Meganoticias) Alerta, eran decisiones de la compañía”.

“Los directores ejecutivos me pidieron estar en el matinal, dije obviamente que sí bajo algunas condiciones mías y se termina estructurando de otra forma y me incomodó eso“, planteó Sepúlveda.

En esta línea, Rodrigo Sepúlveda aclaró que “yo renuncié en la noche al canal, una renuncia que no fue aceptada, cuando hablé con ustedes no lo había hecho, lo hice en la noche”, apuntando que “a mí me costaba también salir de acá, esta es mi casa. Era super doloroso”.

“Si yo no estaba feliz, era mejor dar un paso al costado. Yo no renuncié porque no me dieran el matinal. Mi renuncia no iba por eso, era por un ida y vuelta, por una incomodidad“, sentenció el aún periodista de Mega, quien volvió este lunes a Meganoticias Alerta.

Notas relacionadas







La ciudad más linda del mundo

La ciudad más linda del mundo

Buenos Aires, con todas sus contradicciones, ha entendido algo esencial de la vida contemporánea: las ciudades compiten no solo por inversiones, turistas o talento, sino por imaginarios. Y en esa competencia, la autoestima importa. Importa cómo una comunidad se mira, cómo se nombra, cómo ocupa sus muros, sus calles y sus campañas. Importa si una reparación urbana se comunica como molestia o como parte de una ciudad que se quiere a sí misma.

Foto del Columnista Débora Calderón Kohon Débora Calderón Kohon