Khaby Lame, el creador de contenido con más seguidores en TikTok (160,5 millones), vendió una parte de su empresa Step Distinctive Limited en una operación valorada en $975 millones. El acuerdo tendrá una particularidad respecto a su imagen: el influencer autorizó la generación de un gemelo digital con inteligencia artificial para seguir creando nuevos contenidos.
Rich Sparkle Holdings, un holding con sede en Hong Kong que cotiza en el Nasdaq, fue la compañía que cerró el acuerdo con la personalidad de internet. El trato permitirá a la firma disfrutar de 36 meses de derechos exclusivos a nivel mundial sobre la marca del joven de 25 años. Aquello incluye los derechos sobre su tienda en TiktTok, la planificación y programación de transmisiones en directo y comercio mediante videos cortos, patrocinios y más.
La alianza entre ambas firmas permitirá a Rich Sparkle transformar los más de 360 millones de seguidores que suma Lame entre todas sus redes sociales en una estructura empresarial a gran escala. “La comercialización basada en los fans de Khaby Lame podría generar más de 4000 millones de dólares en ventas anuales“, detalló la empresa en un comunicado.
Respecto a su nuevo gemelo digital, Lame autorizó el uso de Face ID, Voice ID y modelos de comportamientos, lo que permitirá replicar su imagen y sus gestos para adaptar y producir contenidos en distintos idiomas y mercados. Al mismo tiempo, el creador seguirá generando sus propios videos virales en redes sociales, consolidando uno de los modelos de negocio más rentables en la última década.
¿Quién es Khaby Lame? Su ascenso a la fama sin decir una sola palabra
De origen senegalés y nacionalidad italiana, Khaby Lame se convirtió en una figura global gracias a sus videos mudos en los que se burlaba de los complicados trucos presentados por otros influencers para resolver problemas cotidianos. En videos marcados por sus gestos y humor visual, sin depender de un idioma, rápidamente logró generar una amplia base de seguidores.
Fue en marzo de 2020 cuando comenzó a grabar videos para TikTok, luego de perder su trabajo en una fábrica en la ciudad de Chivasso (a 693 kilómetros al norte de Roma) por la pandemia de Covid-19. Desempleado y sin dinero, dedicó su tiempo completo a grabar contenido en vez de conseguir un empleo tradicional. A las pocas semanas alcanzó los miles de seguidores y luego el resto es historia.