La Feria Internacional del Aire y del Espacio (FIDAE) abrió la edición 2026 este martes y reafirmó su condición de principal vitrina aeroespacial, de defensa y seguridad de Latinoamérica, cuyo evento se extenderá hasta el domingo 12 de abril en Base Aérea Pudahuel, en Santiago.
Dentro del encuentro que ha vuelto a reunir gobiernos, Fuerzas Armadas, empresas y centros de investigación, destacan diferentes sistemas que buscan reforzar las capacidades tecnológicas de la industria regional.
En este marco, uno de los principales atractivos es Crow de Indra, el antidrones que protegió el último cambio de mando presidencial y que además cumple un rol fundamental en la seguridad de la propia FIDAE, siendo controlado por la Fuerza Área (FACh).
“El sistema antidron Crow, que está ahora mismo siendo operado aquí, está siendo de muy alto interés de todos los clientes en la región. Tenemos un convenio o un acuerdo de colaboración con la FACh, donde nosotros hemos suministrado el sistema antidron para operarlo en este dispositivo de seguridad, y tenemos un protocolo que nos permite enseñarlo a nuestros clientes”, explica a EL DÍNAMO Domingo Castro, director de Defensa y Seguridad Latam Indra.
Este sistema está diseñado para detectar, identificar y neutralizar drones no autorizados que puedan significar una amenaza en eventos con gran concentración de autoridades y público. La plataforma integra radares tridimensionales, sensores de radiofrecuencia, cámaras térmicas y ópticas, además de algoritmos de inteligencia artificial que permiten monitorear de forma permanente el espacio aéreo.

“La principal característica de nuestro sistema es que es capaz de detectar drones que operen con cero emisiones. Muchos de los sistemas antidron necesitan que el dron emita radiaciones para poder detectarlos. Sin embargo, nuestro antidron no necesita ninguna cooperación o radiación por parte del dron para que se pueda detectar”, detalla Castro.
Además de ello, en la FIDAE, Indra está mostrando los Radares Lanza 3D, que es usado en la guerra en Ucrania y en las expediciones militares de la OTAN, y también TARSIS, un dron no tripulado, el más ligero de su clase, capaz de portar armamento en forma de cuatro cohetes, dos en cada punto duro de ala y que también está presente en los actuales conflictos bélicos internacionales.

Qué sistemas de seguridad aérea se están usando en Chile y cómo podrían ser clave para enfrentar el crimen organizado
De acuerdo al director de Defensa y Seguridad Latam Indra, Latinoamérica es una zona especialmente sensible a la amenaza a drones, puesto que “cada vez se extiende más su uso ilícito y, por tanto, es obligación de todos los cuerpos, fuerzas de seguridad del Estado prepararse para este tipo de amenazas, sobre todo en protección de eventos e infraestructuras de alta criticidad”.
Respecto a la implementación de estos tipos de sistemas en nuestro país, Castro menciona que “en Chile estamos inmersos en diferentes procedimientos de adquisición con arreglo a la legislación chilena para diferentes cuerpos de las Fuerzas Armadas. El factor diferencial de nuestra compañía de cara al mercado chileno es que nosotros estamos haciendo propuestas que dan cumplimiento a las necesidades de las FF.AA.”.
De hecho, el sistema Crow fue controlado por las FF.AA. en el último cambio de mando, ahora está protegiendo la FIDAE y se perfila para seguir cumpliendo un rol clave en la seguridad de eventos importantes en nuestro país.
En cuanto a si esta tecnología puede ayudar en el combate al crimen organizado, como lo es en el control fronterizo, pesca ilegal, entre otros, el representante de Indra sostiene que “así es, el crimen organizado, aunque parezca mentira, tiene una sofisticación creciente. El crimen organizado dispone de fondos de manera masiva, y además tiene procedimientos de adquisición absolutamente desregulados. Y por tanto, su capacidad de tecnificar su actuación es muy alta”.
Considerando lo anterior, asegura que “una respuesta eficiente ante el crimen organizado tiene que estar basada necesariamente en la tecnología. La dualidad o el carácter dual de las tecnologías de defensa ahora mismo es un hecho no solo en Chile, ni siquiera solo en Latinoamérica, es en todo el mundo. Indra está ofreciendo un alto carácter dual de todas las tecnologías, con una aplicación tanto en materia de defensa como también en materia de seguridad”.

En un escenario global más tensionado: Cómo cambia la demanda por tecnología de defensa y qué factores se debe priorizar en los próximos años
Castro señala que en este tipo de escenarios de alta demanda “hay que lidiar con el carácter cambiante y en permanente evolución que tiene la amenaza de los drones. Entonces, la capacidad o la autonomía operativa sobre el sistema es un elemento prioritario en la capacidad de respuesta que tienen las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ante la amenaza”.
Sobre a qué dirección se debe apuntar para la innovación en materia de defensa y seguridad, enfatiza que el entorno aeroespacial es un entorno de responsabilidad única y prioritaria por parte de los Estados.
“Todas las tecnologías orientadas al control aeroespacial deberían formar una de las primeras prioridades del ejercicio de soberanía de cada uno de los países. Un segundo escenario es el control de sus fronteras. Es decir, cada vez más el crimen organizado y las amenazas son transnacionales y, por tanto, el control de las fronteras y las tecnologías que lo soportan son cada vez más claves. Y el tercer elemento prioritario es el sostenimiento y apoyo al ciclo de vida“, asevera.
En este sentido, sostiene que “un activo puede ser muy avanzado tecnológicamente, muy capaz, que, si no está bien mantenido pierde toda su utilidad. Nosotros creemos que capacitación para el sostenimiento y apoyo al ciclo de vida de los activos es la tercera prioridad en el ejercicio de la soberanía de los Estados. Y todo esto engloba diferentes tecnologías. En el control aeroespacial podemos incorporar los antidrones, los drones, los radares… Pero, fundamentalmente, el control aeroespacial, el control de fronteras y la capacidad de sostenimiento y apoyo al ciclo de vida de los sistemas creo que son tres de las prioridades que todos los Estados deberían observar”, cerró.