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Violencia en Michoacán: La historia del sacerdote que da misa con chaleco antibalas

“Tenemos la fuente de la gente. Sabemos cuántos muertos y secuestros hay. Cuántos ranchos han robado, qué ministerios públicos, notarios y policías están con ellos. Sabemos la corrupción que hay en la presidencia municipal”, dice sin pelos en la lengua.

Un sacerdote  que administra su culto en la conflictiva región de Michoacán, en México, da cuenta del terror y la incertidumbre que cunde en la zona: El padre Gregorio López da la misa con un chaleco antibales debajo del hábito.

Residente en la ciudad Apatzingán, y con un alto perfil público de denuncias sobre la trenza de poder que han tejido con la clase políitica, el cura explica en entrevista con El Universal que ha recibido amenazas de muerte de parte de los carteles que que han “gobernado” la zona por más de diez años y que han llevado a la aparición de milicias civiles de “autodefensa”.  .

“Aquí sé cómo masca la iguana, cómo corre el agua, sabemos cómo está todo. Tenemos la fuente de la gente. Sabemos cuántos muertos y secuestros hay. Cuántos ranchos han robado, qué ministerios públicos, notarios y policías están con ellos. Sabemos la corrupción que hay en la presidencia municipal”, dice sin pelos en la lengua.

Agrega que hace más de una década los narcos se apoderaron de la región. Primero fue La Familia, explica, ahora Caballeros Templarios, que comenzaron una estrategia de apoderamiento de la ciudad inyectando sus ganancias ilícitas en negocios legales, comercios y empresas, de las que se han ido apoderando con el apoyo de sicarios y ante la inacción de las autoridades.

Por ello, decidió emprender una lucha a cara descubierta contra estas organizaciones: “Le digo a Enrique Peña Nieto que le beso los pies el día que tenga en la cárcel a Nazario Moreno, a Enrique Plancarte Solís y a Servando Gómez Martínez”, promete.

El Gobierno mexicano anunció anoche que 20 municipios de la conflictiva región de Tierra Caliente, en el estado de Michoacán, ya están bajo control de las fuerzas federales, así como la captura de un presunto miembro del crimen organizado.

 

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Foto del Columnista Yolanda Pizarro Yolanda Pizarro