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Sector lechero impulsa energías renovables ante alza de combustibles

El Consorcio Lechero proyecta que la oferta nacional podría superar la demanda interna en menos de una década, lo que convierte la eficiencia energética en una exigencia estructural y no solo coyuntural.

AGENCIA UNO

Un tercio de los planteles certificados por el programa Chile Origen Consciente ya genera parte de su propia energía mediante fuentes renovables –principalmente paneles solares instalados en el mismo predio–, según Consorcio Lechero. La cifra refleja un proceso que se venía gestando lentamente y que la presión sobre los costos energéticos convirtió en urgente para toda la cadena, desde los productores hasta las plantas procesadoras.

El sector llega a este momento desde su mejor desempeño productivo en diez años: la producción de leche creció 6,2% en 2024. Ese dinamismo, sin embargo, agudiza un problema previo al alza de combustibles, porque las plantas procesadoras ya venían exportando excedentes con márgenes estrechos y ahora tienen poco espacio para absorber nuevos costos.

“Los márgenes son cada vez más ajustados, tanto para productores como para la industria procesadora. Los costos deben ser absorbidos por mayor eficiencia, y no hay otra vía disponible en el horizonte inmediato”, señala Sergio Niklitschek, presidente del Consorcio Lechero.

La adopción de paneles fotovoltaicos en predios lecheros responde a una complementariedad técnica que pocas actividades agrícolas tienen. El consumo eléctrico de una lechería se concentra en franjas horarias bien definidas (esencialmente durante la ordeña) que coinciden con las horas de mayor generación solar. En verano el riego suma otro peak de demanda en esas mismas horas, lo que hace que la generación propia pueda tener un impacto directo y medible en los costos operativos.

A eso se agrega que el precio de instalación de los paneles cayó de forma pronunciada en la última década, hasta el punto en que hoy cualquier explotación con consumo energético relevante puede hacer el cálculo y que le cierre. “Estamos muy conscientes de que es una inversión importante y se necesita la espalda financiera para hacerla, pero hoy cualquier explotación agrícola con alto consumo energético debería al menos estar analizando la opción”, afirma Niklitschek.

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