Durante un acto público en Santa Cruz de la Sierra, la ciudad con más población de Bolivia, el alcalde Percy Fernández, puso su mano sobre el muslo de una joven periodista que se sentó junto a él.
La mujer, sin perder la compostura, intentó sacárselo de encima, pero se inició un forcejeo que fue registrado por las cámaras. Ante la reacción, la autoridad se da vuelta y la dice “¡tacaña!”.