Durante la noche de este domingo, la luna alcanzó su punto más cercano a la Tierra, unos 300 mil kilómetros de distancia de la superficie terrestre.
El satélite se vio un 14% más grande de lo que se percibe normalmente y su luminosidad también fue un 30% más intensa. Es la segunda vez en el año que se observa este fenómeno y se espera que se repita el próximo 9 de septiembre.