Cumple cadena perpetua por asesinato y violación desde los 80, sin opción de libertad condicional por su incapacidad de controlar los impulsos sexuales. Por eso, el reo Frank van den Bleeken (59) pidió desde la cárcel que le apliquen la eutanasia y este lunes un juez se lo concedió.
Se trata del primer caso en Bélgica de solicitud de muerte asistida para poner fin, según el propio criminal, a años de “angustia mental”. Al mismo tiempo es la primera resolución judicial que se aplica a un preso desde que hace 12 años se aprobara la ley de eutanasia en dicho país.
De esta manera, el condenado será llevado hasta un hospital para realizarle el procedimiento, pero no se entregaron detalles del lugar ni la fecha. “Varios psiquiatras han declarado que mi cliente sufre de forma constante y que no hay nada de nada que pueda atenuar su sufrimiento”, dijo su abogado.
Larga “lucha”
Van Den Bleeken pidió el suicidio asistido hace tres años, pero la comisión federal de la eutanasiala rechazó, alegando que primero debían realizar todas las posibilidades terapéuticas. El afectado se dirigió entonces al ministerio de Justicia belga solicitando que se le permitiera la eutanasia o que se le trasladara a una institución penitenciaria holandesa que ofrecía tratamiento.
La justicia belga bloqueó cualquier posible traslado y el Ministerio de Justicia y el abogado de Van Den Bleeken han llegado a un acuerdo para que se le aplique la eutanasia, que ha sido ratificado este lunes por el Tribunal de Apelación de Bruselas. En las próximas 48 horas se despedirá de su familia para posteriormente someterse al procedimiento.