Secciones
Mundo

Niña de 10 años embarazada reflota dilema del aborto en Paraguay

La madre de la menor pide “salvarle la vida” a su hija mediante la interrupción del embarazo, pero las autoridades se niegan ya que consideran que no existe peligro.

Una menor de 10 años, 1 metro 39 de altura y 34 kilos, tiene un embarazo de 21 semanas y media en Paraguay.

Ella fue presuntamente abusada por su padrastro, y su identidad no ha sido revelada. Pese a todo, se encuentra en buen estado, de acuerdo a Dolores Castellanos, en declaraciones a BBC Mundo.

En Paraguay, el caso de esta niña no es aislado, ya que en el 2014 680 menores de 15 años dieron a luz, según el Ministerio de Salud de ese país.

Pese a que su madre pide el aborto para salvar la vida de su hija, al no considerar que la menor está en peligro, las autoridades se niegan. En Paraguay, sólo está permitido interrumpir el embarazo cuando la vida de la mujer o la niña embarazada corre peligro.

Es por lo anterior que Amnistía internacional lanzó la campaña #NiñaEnPeligro, ya que según la organización, obligar a una menor a ser madre “constituye tortura y otros malos tratos conforme a la Convención contra Tortura de Naciones Unidas”.

Sigue leyendo sobre este caso aquí.

Notas relacionadas







Lo sagrado y el poder

Lo sagrado y el poder

La amenaza consiste en que el poder mire a las comunidades de fe como reservas de votos y que sus dirigentes encuentren en la cercanía al Gobierno una vía privilegiada de acceso a recursos.

Foto del Columnista Fernanda García Fernanda García

Tres días con Emmanuel Carrère

Tres días con Emmanuel Carrère

A nuestro columnista le tocó acompañar y entrevistar al escritor francés en su breve paso por Santiago, al que vino invitado por la UDP. Aquí cuenta cómo fueron sus días junto al autor de El Reino, Limonov y Koljós, los innumerables llamados de terceros para poder conocerlo o que les facilitara obtener la firma de un libro, y sus propias dudas a la hora de compartir con uno de los personajes más enigmáticos del mundo de las letras.

Rafael Gumucio