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Más loco que Hitler: Revelan que el dictador alemán era adicto a la metanfetamina

“Berlin era una cocina de droga al estilo Breaking Bad” dice Norman Ohler, el historiador que escribió un libro sobre lo mucho que se drogaban en la Alemania nazi.

“Berlín era una cocina de droga al estilo Breaking Bad para Hitler y para los nazis, mucho antes de que el programa de televisión fuera concebido”, así describió el historiador Norman Ohler su libro “The Total Rush: Drugs in the Third Reich” cuya traducción sería algo más o menos como “La volada total: Drogas en la Alemania Nazi”.

La investigación de Ohler asegura que Hitler, dentro de toda su locura, tenía además una seria adicción al Pervitin, una droga muy parecida a la metanfetamina que preparaba Walter White junto a Jesse Pinkman.

“El doctor Fritz Hauschild era el hombre detrás de la producción. Era metanfetamina cristal sin prescripción médica, y millones se aprovecharon de ello” relató Ohler en la presentación de su libro. Agregó que el uso de esta sustancia era expansiva hacia prácticamente todo el ejercito nazi ya que uno de sus efectos era la de convertir a la persona que la consumía en una máquina de matar. El combo nazi se completaba con derivados de la cocaína.

Otro dato que aportó el historiador es que Hitler, en otra referencia pop, al estilo Trainspotting, se inyectaba el Pervitin, y para eso tenía obviamente a un doctor personal que lo pinchaba. Se llamaba Theodor Morrell y era conocido como “El maestro de la inyección”.

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Foto del Columnista Damián Trivelli Damián Trivelli