El magnate gringo Donald Trump no para de ganarse enemigos por sus dichos e ideas racistas, como la de construir un muro entre EE. UU. y México para evitar la inmigración. Esta vez fue el conductor del programa Real Time, Bill Maher, el que destruyó al hombre que quiere ser presidente de los Estados Unidos. Y lo hizo a través de un monólogo repleto de ironía basado en un poema del ex pastor luterano alemán Martin Niemoller. La pieza, recitada en 1946, decía:
“Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío. Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar”.
Maher, lleno de sarcasmo, adaptó la obra para destruir los argumentos de Trump. “Primero, los australianos vinieron para conseguir los papeles en películas de policías. Pero yo no era actor, así que no me importó. Luego vinieron por los éxitos de taquilla de las películas de acción, pero yo no era el jefe de un estudio, así que no me importó. Después vinieron por los Tony Awards, pero no soy gay, así que no dije nada”.
Finalmente, el conductor concluyó: “A mediados del siglo XIX era mi pueblo, el irlandés, el que todos odiaban. Después fue el chino, el italiano, los mexicanos, los judíos, los suecos, los japoneses, los rusos y ahora de nuevo los mexicanos. Si Donald Trump quiere hacer de nuevo realmente grande a los Estados Unidos no debería construir un muro, tendría que construir un espejo”.
