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Para no creer: Reportera que pateó a refugiados planea demandar al inmigrante que agredió

Pero la furia de Petra Laszlo también se dirigirá en contra de Facebook, red social a la que acusa de no haber borrado los comentarios contrarios a su lamentable acto.

La reportera húngara Petra Laszlo, que pateó a unos refugiados sirios en la frontera de su país con Serbia, anunció que demandará a Facebook y al propio inmigrante que agredió.

La periodista, que perdió su trabajo en el canal de telvisión N1 luego que la polémica se hiciera conocida a nivel mundial, acusó a la red social de haber recibido amenazas de muerte y por temer por su vida.

Laszlo asegura que se dirigió a Facebook para que retirara los grupos que la amenazaban -recuerda que llegaron ofrecer 20.000 dólares por su asesinato-, pero la compañía únicamente borró a los que la defendían.

“Aún existen grupos en Facebook que llaman a asesinarme. Hemos escrito a la administración de la compañía y no reaccionan”, comentó.

También se plantea denunciar al refugiado sirio al que pateó, Osama Abdul Mohsen, que ha recibido asilo en España.

“Modificó su testimonio. Al principio, acusó a un policía. Mi marido quiere demostrar mi inocencia. Ahora se ha convertido en una cuestión de honor”, precisó.

Laszlo mantiene que su decisión de agredir a varios refugiados fue una “reacción en defensa propia” al ver a cientos de personas que corrían hacia ella.

“Comenzaron a empujarme. Sólo por eso agredí a uno de los refugiados. Para que no me empujaran. Tenía miedo. No vi que era un niño. Lamento lo ocurrido. Mi error fue que seguí grabando y no me fui”, dijo, a pesar que los diversos registros de lo sucedido echan por tierra su testimonio.

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Durante cuatro años gobernó en minoría parlamentaria y construyó acuerdos con la oposición para sacar adelante reformas relevantes. También pidió una y otra vez que la oposición abandonara la lógica del bloqueo permanente. Gobernar parecía haberle enseñado que negociar no era una renuncia al proyecto político, sino la condición para hacerlo posible.

Foto del Columnista Damián Trivelli Damián Trivelli