Lo anterior por una ley que se aprobó hoy martes, que castiga las conductas “coercitivas o controladoras” con multas y hasta 5 años en prisión. Ésta se aplica cuando los comportamientos violentos tienen un “efecto grave” en las vidas de las víctimas, causándoles miedo, por ejemplo.
Voceros al interior de la policía inglesa declararon a principios de diciembre que esta ley viene a llenar un vacío en la legislación vigente, agregando además que la conducta coercitiva – es decir, restringir conductas o acciones – es una de las formas más comunes de abuso hacia las mujeres.
¿Qué condena esta nueva ley? Algunos ejemplos de lo que será penado son el no permitir que una pareja socialice a través de las redes online y aplicaciones, además instalar programas spyware para vigilar lo que el otro hace. La idea es que si la actitud de control se repite con cierta constancia, será suficiente para llevar el caso a la justicia.
Otras costumbres violentas como hacer amenazas, publicar información privada y humillar a la pareja diciéndole que “no vale nada”, también están dentro de la legislación.
Según Alison Saunders, “esta conducta puede causar serios daños en una relación abusiva, aún cuando hacia afuera se vea inofensivo. Muchas víctimas temen que estas actitudes derivarán en violencia física”.
Otra razón para haber aprobado la ley es que una consulta ciudadana arrojó que los habitantes reclamaron que la legislación vigente no contaba con suficiente protección para las víctimas.Es una forma de prevenir otros tipos de violencia. Además, la medida actúa para prevenir actitudes aún peores. “Los abusadores comienzan ejerciendo control de cada movimiento de sus parejas y restringiendo sus libertadres personales. La violencia física es el paso a seguir”.