La muerte del cardenal Bernard Law revivió viejas heridas. No sólo porque el sacerdote que vivía en el Vaticano nunca prestó declaración ante la Justicia de Estados Unidos por encubrir casos de abuso sexual cuando era arzobispo en Boston, sino también porque el Papa asistirá a su funeral.
Ante eso, la Red de Sobrevivientes de los Abusados por Sacerdotes expresó: “Dudamos que haya una sola víctima de abuso que reciba la misma atención, pompa y circunstancia por parte del Papa Francisco. Cada católico debería preguntarle al Papa Francisco y al Vaticano por qué”.
“¿Por qué la vida de Law fue tan celebrada cuando los clérigos sobrevivientes de abusos sexuales de Boston sufrieron tanto? ¿Por qué se promovió Law cuando los niños católicos de Boston fueron abusados sexualmente, ignorados y apartados una y otra vez?”, se preguntó la organización a través de un comunicado.
Bernard Law se vio obligado a dimitir a su puesto en 2002, cuando se hicieron público los testimonios de cientos de víctimas de abuso por parte de sacerdotes pederastas de Boston. Sin embargo, el Papa Juan Pablo II lo trasladó a Roma, dándole un cargo en la basílica de Santa María la Mayor.
Al enterarse de su fallecimiento en Roma, su sucesor en Boston, el cardenal Sean O’Malley, pidió disculpas a nombre del clero a las víctimas. “Reconozco que el fallecimiento de Cardenal Law genera una amplia gama de emociones por parte de muchas personas. Soy particularmente consciente de todos los que experimentaron el trauma del abuso sexual por parte del clero, cuyas vidas se vieron tan gravemente afectadas por esos crímenes, y sus familias y seres queridos . A esos hombres y mujeres ofrezco mis más sinceras disculpas por el daño que sufrieron, mis continuas oraciones y mi promesa de que la arquidiócesis los apoyará en su esfuerzo por lograr la curación”.
“El Cardenal Law sirvió en un momento en que la iglesia fracasó seriamente en sus responsabilidades de proporcionar cuidado pastoral a su pueblo, y con resultados trágicos no cuidó a los niños de nuestras comunidades parroquiales. Lamento profundamente esa realidad y sus consecuencias,” añadió O ‘ Malley.
La diputada por la Región del Biobío, Flor Weisse (UDI), señaló que este tipo de hechos vuelve a evidenciar la necesidad de avanzar con urgencia en medidas preventivas de seguridad.
“Hago presente que la Corte de Apelaciones de Valparaíso ya se encuentra investigando la filtración de información vinculada a esta causa”, precisó la senadora RN.
Alvaro Elizalde sostuvo que "este cambio de gabinete es la expresión del fracaso en términos de recurrir a eslóganes sin contenido sustantivo para hacerse cargo de los desafíos que tenemos en el país".
En Chile se estima que 80 mil niños se queman cada año, pero esa cifra es una aproximación: sin notificación obligatoria y sin registros estandarizados, el verdadero alcance del problema es invisible para las políticas públicas.