El presidente Gabriel Boric permaneció poco menos de 24 horas en Río de Janeiro, donde participó como invitado por el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en la Cumbre del BRICS, el bloque fundado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.
El foro, que agrupa a economías emergentes como contrapeso al G7 y excluye a potencias occidentales como Estados Unidos, generó críticas previas desde la oposición y sectores del oficialismo, que llamaron a la prudencia ante las tensiones entre Washington y miembros del grupo como China y Rusia, países que esta jornada tuvieron críticas al actuar del presidente estadounidense Donald Trump.
Pese a las advertencias, Boric confirmó su asistencia, argumentando que la invitación vino directamente de Lula y que el encuentro ofrecía la posibilidad de fortalecer vínculos con países clave para el comercio chileno, como India, Indonesia, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Antes de su llegada, los miembros del BRICS habían condenado los ataques de EE.UU. a Irán y los bombardeos israelíes en Gaza, posiciones compartidas por el mandatario chileno.
Sin embargo, Boric se distanció de la declaración del BRICS que condenó a Ucrania por su ofensiva contra Rusia, recordando su apoyo a Kiev y sus críticas a Vladimir Putin, quien no asistió a la cumbre por la orden internacional de arresto en su contra.
Multilateralismo y reunión con Sudáfrica
Boric aterrizó el domingo en la base aérea de Galeão acompañado por el canciller Alberto van Klaveren y el embajador en Brasil, Sebastián Depolo. En horas de la tarde llegó al Museo de Arte Moderno, sede de la cumbre, donde fue recibido por Lula antes de ser parte de su primera sesión oficial.
En su intervención, de tres minutos, el presidente chileno llamó a fortalecer el derecho internacional “desde el sur global”, condenó “toda invasión que afecte la soberanía de un Estado” y defendió la cooperación en ámbitos como salud, migraciones, crimen organizado y cambio climático.
A través de su cuenta de X, el mandatario reiteró su postura: “Desde BRICS, reafirmé nuevamente el compromiso irrestricto de Chile con el multilateralismo, el derecho internacional y los derechos humanos, en todo momento y lugar”.
También evocó la tradición nacional en materia de multilateralismo, citando a Ricardo Lagos por haber dicho “no” a Estados Unidos en la invasión a Irak: “Hoy seguimos la tradición chilena de defensa del multilateralismo y los principios que sustentan nuestra política exterior”.
En paralelo, sostuvo reuniones bilaterales, destacando el encuentro con el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, con quien reafirmaron el compromiso con la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos, además de acordar potenciar el comercio bilateral e intercambiar experiencias en minería sostenible y energías renovables.
También mantuvo un diálogo con la Organización Mundial del Comercio, a través de su directora Ngozi Okonjo-Iweala. Entre las temáticas discutidas, estuvo la necesidad de avanzar hacia un comercio más justo e inclusivo.
Su última jornada
Este lunes, Boric participó en la fotografía oficial junto a los líderes de los países miembros e invitados como Irán, China, Rusia y Sudáfrica. Luego asistió a la sesión Medio Ambiente, COP 30 y Salud Global, donde tuvo la oportunidad de exponer por tres minutos. En la instancia recordó los objetivos de nuestro país de cerrar todas las centrales termoeléctricas a carbón de aquí a 2035, junto con llegar a ser carbono neutrales en 2050.
“Con ese ímpetu, de cara a la COP30 que se celebrará en los próximos meses en Brasil, llamamos al mundo a actuar unidos pensando en las generaciones que vendrán”, escribió en sus redes sociales.
Posteriormente tuvo una reunión junto al primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, el principal socio comercial de Chile en el Sudeste Asiático. Finalmente, el presidente hizo presencia en la presentación de la declaración marco de Líderes sobre Financiamiento Climático y Lanzamiento de Alianza BRICS para la Eliminación de Enfermedades Determinadas Socialmente, donde no tomó la palabra.
Una vez finalizadas las actividades Gabriel Boric se despidió de la cumbre del BRICS emprendiendo rumbo desde Río de Janeiro a Santiago, donde lo aguardaban su pareja y su hija recién nacida.
Ahora el mandatario considera invitar a Lula nuevamente a Chile, para que participe en la cumbre por la defensa de la democracia que está planificada para este mes de julio, según indicó en mayo el canciller Van Klaveren. La cita contará con otros jefes de Estado como Pedro Sánchez (España), Yamandú Orsi (Uruguay) y Gustavo Petro (Colombia).