Cuatro tripulantes de la Estación Espacial Internacional (EEI) amerizaron con éxito este jueves en el océano Pacífico, luego de que un problema de salud detectado en uno de ellos obligara a acortar la misión. El retorno anticipado marcó un hito en la historia del complejo orbital: se trata de la primera evacuación médica realizada desde el centro internacional de investigación en órbita terrestre.
La agencia espacial estadounidense (NASA) informó que el descenso no respondió a una situación de emergencia inmediata y evitó identificar al miembro afectado o entregar detalles sobre su condición. No obstante, recalcó que la decisión buscó resguardar la salud del astronauta y permitir evaluaciones más exhaustivas en la Tierra.
Tras cinco meses en el espacio, los astronautas estadounidenses Mike Fincke y Zena Cardman, el cosmonauta ruso Oleg Platonov y el astronauta japonés Kimiya Yui se desacoplaron de la EEI a las 22:20 GMT del miércoles, según mostraron imágenes transmitidas en vivo por la NASA. El amerizaje se produjo a las 08:41 GMT, sin contratiempos y bajo protocolos habituales de seguridad
Rob Navias, responsable de la NASA, aseguró que el tripulante con el problema médico “estaba y sigue en estado estable”. En la misma línea, Fincke señaló en un mensaje difundido esta semana en redes sociales: “Todos estamos bien. Todos a bordo están estables, a salvo y bien atendidos”. El viaje de regreso pudo ser visto desde suelo estadounidense.
Los motivos de salud por la que tripulantes de la Estación Espacial Internacional regresaron
La misión, denominada Crew-11, había llegado a la EEI a principios de agosto y tenía previsto permanecer en órbita hasta mediados de febrero, cuando sería relevada por otra tripulación. Sin embargo, según explicó James Polk, jefe médico y de salud de la NASA, el “riesgo” y “la duda persistente sobre cuál es exactamente el diagnóstico” de la persona afectada llevaron a adelantar el regreso.
En la estación permanecieron el astronauta estadounidense Chris Williams y los cosmonautas rusos Serguéi Kud-Sverchkov y Serguéi Mikáev, quienes arribaron en noviembre a bordo de una nave rusa Soyuz. La EEI sigue siendo uno de los pocos ámbitos de cooperación activa entre Estados Unidos y Rusia, con la NASA y Roscosmos turnándose para transportar astronautas y cosmonautas.