La decisión de Irán de incorporar 1.000 drones a su arsenal militar marca un nuevo punto de inflexión en la creciente tensión con Estados Unidos y sus aliados en Medio Oriente. El anuncio, realizado por el Ejército iraní, se produce como respuesta directa al despliegue de una flota estadounidense cerca de las costas del país y en un escenario de amenazas explícitas desde Washington.
Según un comunicado difundido por la agencia Mehr, los nuevos vehículos aéreos no tripulados fueron desarrollados “en línea con las amenazas de seguridad emergentes y las lecciones operativas aprendidas de la reciente guerra de 12 días”. Ese conflicto, ocurrido en junio entre Israel e Irán, contó con la participación de fuerzas estadounidenses, que bombardearon las tres principales instalaciones nucleares iraníes.
Durante esos doce días, Israel lanzó ataques diarios contra infraestructuras militares, civiles y nucleares en territorio iraní, incluidos objetivos en la capital. Las autoridades reportaron más de mil muertos. En ese contexto, Teherán volvió a exhibir la fortaleza de su industria de drones y misiles, considerada una de las más desarrolladas de la región. En 2024, Irán ya había presentado un dron con un alcance de 2.000 kilómetros, una autonomía de vuelo de 24 horas y capacidad para transportar “todo tipo de munición y bombas”.
La ampliación del arsenal de drones coincide con el posicionamiento del portaaviones Abraham Lincoln y su grupo de escolta, compuesto por tres destructores, en las proximidades de aguas iraníes.
Los 1.000 drones nuevos de Irán: las amenazas de Trump
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió esta semana que el tiempo para negociar un acuerdo nuclear se está agotando. En un mensaje en Truth Social, afirmó: “Una armada masiva se dirige a Irán. Se mueve rápidamente, con gran poder, entusiasmo y propósito. Es una flota más grande, encabezada por el gran portaaviones Abraham Lincoln, que la enviada a Venezuela”.
Trump subrayó que la flota está preparada para actuar “con rapidez y violencia, si es necesario”, y exigió un acuerdo “justo y equitativo: sin armas nucleares”. “El tiempo se acaba, es realmente esencial”, sostuvo, al recordar la “Operación Martillo de Medianoche” y advertir: “El próximo ataque será mucho peor. No permitan que eso vuelva a suceder”.
El refuerzo del programa de drones también se da tras las protestas iniciadas a fines de diciembre de 2025 en Irán, duramente reprimidas. Mientras el gobierno reconoce 3.117 muertos, la organización HRANA eleva la cifra a 6.126, en un clima interno y externo cada vez más volátil.