El Ejército de México confirmó este domingo la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien además era considerado uno de los narcotraficantes más buscados tanto por autoridades mexicanas como estadounidenses.
El Gobierno de Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que permitiera su captura. Su fallecimiento lo convierte en uno de los jefes criminales de mayor relevancia abatidos en los últimos años, después de la detención de los fundadores del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “Mayo” Zambada, quienes permanecen encarcelados en Estados Unidos.
En un primer momento, la información fue difundida por medios mexicanos como El Universal, Reforma y la cadena Televisa. Posteriormente, la Secretaría de la Defensa Nacional confirmó oficialmente el deceso.
Ola de violencia en México tras muerte del líder del CJNG: incendios y bloqueos paralizan varias ciudades
Horas antes del anuncio, se registraron bloqueos con vehículos y camiones incendiados en diversas carreteras del estado de Jalisco, en el occidente del país, como reacción a un operativo de fuerzas federales. Estas acciones también se replicaron en el estado vecino de Michoacán, donde el CJNG mantiene presencia.
Videos en redes sociales mostraron hombres armados en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara Miguel Hidalgo y Costilla, mientras que medios locales reportaron bloqueos en centrales de autobuses. A pesar de la situación, la terminal de Guadalajara mantiene operaciones regulares con seguridad reforzada de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, aunque algunas rutas presentan demoras.
En Puerto Vallarta, la violencia sí ha generado cancelaciones de vuelos internacionales como medida preventiva. Las autoridades recomiendan informarse por canales oficiales, llegar con anticipación a los aeropuertos y respetar las restricciones de tránsito derivadas del Código Rojo.
El Cártel Jalisco Nueva Generación surgió en 2009 y, de acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, se consolidó como una de las organizaciones criminales más violentas de México, mientras que las autoridades estadounidenses lo señalan por el tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo, y lo han designado como organización terrorista.

