Un reportaje del diario El Mundo aseguró que, al interior de los sistemas de inteligencia de Europa, existe consenso en que la guerra entre Rusia y Ucrania se prolongará por al menos dos años más. La advertencia no solo apunta a la duración del conflicto, sino que también considera escenarios alternativos en caso de que las potencias, tras respaldar a Kiev, terminen enfrentándose directamente a Moscú.
Aunque varios gobiernos del continente han valorado las negociaciones ruso-ucranianas mediadas por Estados Unidos en los últimos meses, persiste la desconfianza hacia el presidente ruso, Vladimir Putin, cuya administración ha dejado entrever que la ofensiva continuará. Las conversaciones diplomáticas, de hecho, se han desarrollado en paralelo a ataques contra infraestructura crítica en ambos países, en medio de un crudo invierno.
“Europa casi ha conseguido compensar todas las armas que Estados Unidos enviaba a Ucrania en la época de Biden y luego Trump dejó de mandar”, detalló el citado medio, en alusión a datos del Instituto Kiel para la Economía Mundial.
Más allá del frente ucraniano, los países europeos analizan desde hace años qué ocurriría si el conflicto se extendiera a su propio territorio. Un reporte de The Telegraph recoge preocupaciones en Reino Unido y Francia sobre la posibilidad de que Rusia desarrolle un escudo capaz de interceptar misiles balísticos nucleares occidentales.
Europa y la guerra en Ucrania: lo que preocupa en el Viejo Continente
Según un informe del Royal United Services Institute, Moscú dispondría de dos sistemas antibalísticos que formarían una defensa en capas en torno a sus principales ciudades. “El grupo de expertos sugiere que el Reino Unido y Francia ya no podrían estar seguros del efecto que tendría el lanzamiento de sus armas nucleares en caso de un conflicto en la próxima década”, indican.
“El informe también dice que Gran Bretaña y Europa tendrán que construir misiles hipersónicos para derrotar las mejoradas defensas aéreas de Rusia y mantener la eficacia de la disuasión nuclear”, agregan.
El documento fue elaborado por Sidharth Kaushal, uno de los mayores expertos en misíles de Inglaterra, quien advirtió: “No es seguro que ellos Rusia intercepten todos los misiles balísticos lanzados desde submarinos, pero potencialmente tampoco es seguro que la cantidad requerida logre pasar”.
Asimismo, concluyó: “En la próxima década, podría surgir un sistema de defensa contra misiles balísticos cada vez más robusto alrededor de Moscú, en la forma del A-235 y el S-500, que podrían formar una defensa en capas”.
Si bien el Instituto de Estudio de la Guerra alertó sobre el deterioro interno ruso, donde se ha degradado “gravemente el ejército y la economía de Rusia a costa de la población rusa“, lo cierto es que Europa comienza a mirar con recelo lo que suceda en