Donald Trump anunció la destitución de Kristi Noem como secretaria de Seguridad Nacional, organismo central en la política antiinmigrante de la Casa Blanca, tras una serie de desencuentros con el presidente de Estados Unidos.
La gota que rebasó el vaso fue la comparecencia de Noem ante el Congreso, donde aseguró que Trump estaba al tanto de la millonaria campaña publicitaria que la tenía de protagonista, donde instaba a los extranjeros a no viajar a Estados Unidos y que incluso se emitió en Chile.
Esta campaña estuvo a cargo de la empresa publicitaria del esposo de una ex portavoz del estamento dirigido por Kristi Noem, la que fue designada a dedo y sin licitación de por medio, asegurando a los congresistas que el mandatario sabía de esta situación, a pesar de que el propio Donald Trump lo negó.
Esto se suma a las críticas de congresistas republicanos al manejo de Noem y de su principal asesor, Corey Lewandowski, del Departamento de Seguridad Nacional, ya que el consejero de la ahora ex secretaria es un funcionario externo, pero a pesar de ello, ha despedido a personal, junto con ordenar que las jefaturas le rindan cuentas y migrogestionen los recursos entregados por la Casa Blanca.
“Su función es la de un empleado especial del Gobierno. Y hay miles de empleados especiales del Gobierno que trabajan para la Casa Blanca y la administración”, lo defendió Kristi Noem, quien descartó que mantenga una relación amorosa con su asesor.
Junto con ello, la otrora secretaria de Seguridad Nacional enfrentó cuestionamientos por el actuar de ICE en diversas ciudades del país para detener a inmigrantes, asegurando que los ciudadanos estadounidenses asesinados por la organización eran “terroristas domésticos”, a pesar que diversos registros gráficos mostraron que fueron ultimados a pesar de no representar un peligro.