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Las opciones que baraja el Pentágono ante posible disputa con Irán por el estrecho de Ormuz

Teherán dio a conocer su propuesta para el fin del conflicto, que incluye el cierre de las bases militares estadounidenses en la región y el levantamiento de las sanciones económicas.

Irán negó de forma categórica que esté dialogando un alto al fuego con Estados Unidos y este miércoles rechazó una propuesta enviada por Washington, lo que, según analistas internacionales, incrementa la opción de que Donald Trump ordene al Pentágono una incursión de tropas norteamericanas para abrir el estrecho de Ormuz.

Durante esta jornada, Irán lanzó nuevos ataques contra objetivos en Israel y otros países del Golfo Pérsico, y un funcionario al que aludió el diario The Economist, manifestó que “Irán pondrá fin a la guerra cuando lo decida y cuando se cumplan sus propias condiciones“.

De acuerdo con lo revelado por medios internacionales, la propuesta enviada por Donald Trump a los ayatolás consta de 15 puntos, entre los cuales aborda el desmantelamiento del programa nuclear iraní, la limitación de misiles y la reapertura del estrecho de Ormuz, además de suspender el apoyo a grupos armados.

Tras rechazar la propuesta estadounidense, Irán dio a conocer su propio ofrecimiento para terminar el conflicto armado.

Entre otros puntos, Teherán exige el cierre de las bases militares estadounidenses en la región, el levantamiento de las sanciones económicas, el pago de reparaciones por los daños causados durante la guerra y el establecimiento de un nuevo mecanismo legal que formalice el control iraní sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.

El plan del Pentágono para abrir el estrecho de Ormuz en Irán

La falta de un acuerdo para alcanzar un alto al fuego entre Estados Unidos e Irán abriría la posibilidad de que Donald Trump decida autorizar el inicio de una batalla para reabrir el estrecho de Ormuz.

De hecho, se sabe que dos unidades anfibias de la Infantería de Marina estadounidense se dirigen al Golfo Pérsico, las que serán seguidas en pocos días por una división de infantería de élite especializada en asaltos en paracaídas.

Pero, ¿cómo sería una batalla para reabrir el estrecho de Ormuz? De acuerdo con lo planteado por el citado medio británico, el Pentágono pondría en ejecución un plan en tres fases.

En una primera etapa, la aviación estadounidense ya está bombardeando objetivos militares, buques y lanchas rápidas de la Armada en la costa de Irán.

Esta fase incluiría también desplegar fuerzas especiales o infantes de marina en las islas situadas en el lugar, en particular Qeshm, la más grande y donde hay dos bases militares iraníes.

El siguiente paso consistirá en proceder al desminado del estrecho y eliminar la capacidad de Irán de atacar la navegación en la zona, luego de lo cual se daría inicio a la tercera y última fase, que consistirá en escoltar a los buques petroleros a través del estrecho y restablecer el normal suministro de crudo, provocando una baja en su precio.

Sin embargo, la planificación del Pentágono presenta varios puntos débiles, dado que Irán posee numerosas formas de atacar buques, como misiles, drones, lanchas rápidas cargadas con explosivos y las minas presentes en el lugar.

A ello se debe sumar que los soldados iraníes permanecen ocultos en cuevas, túneles y ensenadas a lo largo de cientos de kilómetros, lo que dificulta en extremo su ubicación.

Mientras Trump y el Pentágono siguen afinando los detalles de la eventual intervención terrestre en Irán, el paso de buques por el estrecho de Ormuz continúa en un mínimo histórico.

Previo a inicio de la guerra en Irán, alrededor de 50 buques petroleros pasaban cada día por el estrecho, pero desde el pasado 28 de febrero circulan por el lugar no más de dos embarcaciones de ese tipo por jornada, ninguna con bandera estadounidense, israelí o de los países que los apoyan.

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