Secciones
Opinión

Debate por gratuidad: la orientación vocacional es una política pública pendiente

Avanzar hacia un sistema de educación superior más equitativo y sostenible requiere, sin duda, seguir perfeccionando los mecanismos de financiamiento. Pero también exige fortalecer las condiciones en que esas decisiones se toman.

En los últimos días, el debate sobre financiamiento en educación superior ha vuelto a tensionarse. Por un lado, se han conocido antecedentes de uso indebido de beneficios asociados a la gratuidad; por otro, se han anunciado medidas para reactivar el cobro a deudores del Crédito con Aval del Estado que hoy cuentan con ingresos elevados. Ambos casos han reabierto preguntas sobre sostenibilidad, fiscalización y uso de recursos públicos.

Sin embargo, mirar estos fenómenos únicamente desde el cumplimiento de normas o desde el costo fiscal es quedarse en la superficie. Lo que estos casos revelan, con mayor profundidad, es la complejidad de un sistema donde las decisiones educativas están atravesadas por múltiples variables —económicas, institucionales y personales— que no siempre son comprendidas a cabalidad por quienes deben enfrentarlas.

Elegir qué estudiar sigue siendo una de las decisiones más relevantes en la vida de una persona. Pero en Chile, esa decisión muchas veces se toma en contextos de alta incertidumbre, con información fragmentada y sin espacios suficientes de acompañamiento. A ello se suma un sistema de financiamiento que combina gratuidad, becas y créditos, con reglas, requisitos y consecuencias que no siempre resultan evidentes para los estudiantes y sus familias.

Algo similar ocurre en el ámbito del financiamiento vía crédito. Durante años, la falta de mecanismos efectivos de cobro permitió la acumulación de deudas impagas, incluso en casos donde existía capacidad de pago. Más allá de las responsabilidades individuales, estos antecedentes vuelven a poner en evidencia la necesidad de contar con sistemas claros, coherentes y bien comunicados, que alineen adecuadamente derechos y obligaciones.

En este contexto, la orientación vocacional adquiere un rol central. No como un complemento, sino como una herramienta estructural para mejorar la calidad de las decisiones. Contar con información clara, comprender las implicancias de cada alternativa formativa y proyectar trayectorias posibles no solo impacta en la experiencia individual de los estudiantes, sino también en el uso más eficiente de los recursos disponibles.

Desde nuestra experiencia acompañando a jóvenes en distintas regiones del país, hemos visto que cuando las decisiones se toman con información y apoyo adecuados, las trayectorias tienden a ser más estables, más pertinentes y con mayor sentido. Esto no elimina la incertidumbre, pero sí permite gestionarla de mejor manera.

Avanzar hacia un sistema de educación superior más equitativo y sostenible requiere, sin duda, seguir perfeccionando los mecanismos de financiamiento. Pero también exige fortalecer las condiciones en que esas decisiones se toman. Porque no se trata solo de quién accede a un beneficio, sino de cómo se construyen los caminos que llevan a ese acceso.

En ese sentido, invertir en orientación no es un gasto accesorio. Es una condición habilitante para que las políticas públicas cumplan su propósito: ampliar oportunidades, sin generar distorsiones en el proceso de elegir.

Notas relacionadas







Alberto Fuguet:

Alberto Fuguet: "Si hay un escritor en la familia, es porque hay algún problema en esa familia"

Si la amistad entre un hombre y una mujer se midiera por cuantas veces han tenido una conversación, se podría decir que María José Viera-Gallo y Alberto Fuguet son “viejos amigos”. Desde los años 90 han conversado en persona y por chat, en cafés y bares, caminando de día por la Alameda o de noche por Manhattan. Últimamente suelen cruzarse en los pasillos de la Escuela de Literatura Creativa de la Universidad Diego Portales, donde ambos hacen clases. Esta conversación, sin embargo, ocurre por llamada telefónica vía chat Gmail en un afán, dice la entrevistadora, por reencontrarse con la era predigital, off camera, donde se sitúa el último libro de Fuguet: Ushuaia (Tusquets). Una novela, tal como lo describió esta revista, “emocionalmente precisa sobre lo que se arrastra y no se dice, sobre finales y comienzos y sobre dos destinos melodramáticos”.

María José Viera-Gallo

La innovadora propuesta tributaria de Jorge Claro:

La innovadora propuesta tributaria de Jorge Claro: "Hay que pensar fuera de la caja"

El empresario inmobiliario, financiero, agrícola, del reciclaje y las telecomunicaciones, fundador del grupo Prisma, exdueño del Canal del Fútbol, tiene como preocupación principal (“hobby”, dice él) el desarrollo de las políticas públicas. Ha pasado horas, días, meses, calculando una reforma tributaria alternativa. Una que busca recaudar a través del consumo y que reduciría la tasa corporativa del 27% al 10%. Todo eso, dice, sin estresar las cuentas fiscales. “Este sistema que yo propongo no se va a hacer en este gobierno ni probablemente en varios más. Pero al final se va a hacer. Porque a la larga la lógica termina imponiéndose”, dice convencido.

Gabriela Villalobos
El jefe del Partido Sin Filtros

El jefe del Partido Sin Filtros

Aunque ha prometido mejorar las formas, pocos esperan que cambie su estilo atropellado, entre otras cosas porque ha sido exitoso: Poduje es el ministro más conocido y apreciado del gabinete, el que de alguna manera lleva la llama de la esperanza, el único con la energía insultante y combativa que aprendió en Sin Filtros, ese programa de televisión que hoy es el único think tank que sostiene, y al mismo tiempo atormenta, al gobierno.

Rafael Gumucio


Cómo hablar de lo difícil

Cómo hablar de lo difícil

Eso es lo que separa la propaganda de la credibilidad. Un liderazgo puede equivocarse, e incluso impulsar medidas impopulares, pero cuando comunica algo en lo que genuinamente cree y logra explicar con claridad hacia dónde conduce el camino, transmite coherencia.

Foto del Columnista María José Naudón María José Naudón