En momentos en que se cumple un mes de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, los hutíes de Yemen se unieron al conflicto con el lanzamiento de un misil a territorio israelí.
Antes de que los insurgentes se adjudicaran el ataque, desde Israel se habían limitado a informar que habían interceptado un misil y que no se registraron daños ni heridos.
Horas más tarde, los hutíes -aliados de Irán en la región- justificaron la operación como una muestra de apoyo a “la República Islámica de Irán y los frentes de resistencia en Líbano, Irak y Palestina, y en vista de la continua escalada militar, los ataques contra infraestructura y la perpetración de masacres contra nuestros hermanos”.
Pese a que las hostilidades entre los hutíes e Israel no son nuevas, se trata del primer ataque desde el inicio de la guerra entre Washington y Teherán, que ha generado un alza del petróleo a nivel global.
Con posterioridad, según reportó EFE, los hutíes se adjudicaron un segundo ataque dirigido a Israel, en específico “un bombardeo de misiles de crucero y drones dirigidos contra varios emplazamientos militares y vitales pertenecientes al enemigo sionista en el sur de la Palestina ocupada”.