El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció la noche de este domingo que Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de paz, poniendo fin a 107 días de guerra que comenzaron el 28 de febrero con ataques coordinados de Washington e Israel contra territorio iraní.
Minutos después, Donald Trump confirmó la noticia desde Truth Social. “El trato con la República Islámica de Irán está ahora completo”, escribió el mandatario agregando que “autorizo plenamente la apertura libre de peaje del Estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el retiro inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos”.
El acuerdo establece un alto el fuego inmediato y permanente en todos los frentes, incluido el Líbano, y crea un memorándum de entendimiento que abre un período de 60 días para negociar los aspectos no resueltos del programa nuclear iraní.
La ceremonia oficial de firma está fijada para el viernes 19 de junio en Suiza.
La ruta a través del estrecho
La reapertura del Estrecho de Ormuz es el elemento más inmediato y tangible del pacto. El acuerdo está diseñado para restaurar el tráfico marítimo por el estrecho, que antes de la guerra concentraba cerca del 20% del petróleo y el gas natural licuado que se comercia en el mundo.
Irán cerró efectivamente el paso en represalia por los ataques de febrero, y el efecto sobre los mercados fue inmediato: los precios del combustible en Estados Unidos escalaron durante meses, generando presión política interna sobre Trump.
El acuerdo, además de considerar la apertura de Ormuz y el retiro del contingente nortemaricano de la zona, contempla que Washington libere 25 mil millones de dólares de activos iraníes congelados, además del compromiso de no poner ninguna nueva sanción hasta que se alcance un acuerdo definitivo.
Irán, por su parte, se comprometería a no producir ni adquirir armas nucleares y a no enriquecer nuevo uranio durante el período de negociación.
Netanyahu al margen
El acuerdo llegó en uno de los momentos de mayor tensión entre Washington y Tel Aviv desde el inicio del conflicto. Durante la mañana del domingo, Israel atacó lo que describió como un centro de mando de Hezbolá en las afueras de Beirut, en respuesta a los drones del grupo lanzados desde Líbano. El ataque dejó tres muertos y 15 heridos, según medios estatales libaneses.
Trump reaccionó con dureza inusual hacia su aliado. “El ataque de esta mañana en Beirut no debería haber ocurrido, especialmente en un día tan especial, cuando estamos tan cerca de un acuerdo de paz con Irán”, escribió.
Israel no fue incluido en las negociaciones que derivaron en el acuerdo, lo que el gobierno de Netanyahu resintió. El pacto no contempla la eliminación del programa nuclear iraní, el desmantelamiento de su arsenal balístico ni el fin del apoyo de Teherán a grupos próximos a Hezbolá, que eran algunos de los objetivos declarados cuando comenzó la guerra.
Netanyahu declaró el domingo que Israel no es parte del acuerdo negociado, pero que él y Trump están “en total acuerdo” en que Irán no puede obtener armas nucleares bajo ninguna circunstancia