La administración de Donald Trump confirmó este martes que Estados Unidos implementará una campaña para desmantelar la Corte Penal Internacional (CPI), que tiene su sede en la ciudad de La Haya, en Países Bajos.
Así lo manifestó el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, a través de un mensaje en video que compartió en sus redes sociales.
De acuerdo con lo reportado por medios estadounidenses, el Departamento de Estado no solo prohibirá la entrada al país al personal de la CPI, sino que aumentará las sanciones contra sus miembros y las organizaciones afiliadas.
En esa línea, también llamará a representantes diplomáticos y altos cargos de países aliados para instarlos a seguir sus pasos y retirarse del organismo.
Por qué Estados Unidos desmantelará la Corte Penal Internacional
En su mensaje, Marco Rubio acusó a la Corte Penal Internacional de estar “librando una guerra contra nuestro país” y aseveró que está dirigida por una poderosa red de organizaciones no gubernamentales de izquierda, globalistas engreídos y gobiernos hostiles del Tercer Mundo, unidos por su enemistad hacia Estados Unidos“.
Remarcó además que la intromisión de la CPI en las operaciones militares y policiales estadounidenses “no solo supone una grave extralimitación de sus supuestas competencias” sino que además llevaría “al fin de Estados Unidos como nación soberana e independiente”.
“Nuestra decisión y nuestro pueblo quedarían a merced de la CPI y de sus colaboradores en la comunidad internacional. Aceptar la CPI es ceder el control de nuestro destino nacional“, argumentó el secretario de Estado.
Marco Rubio concluyó que “la independencia es nuestro derecho innato. No tenemos intención de cambiarla por el dominio de un clero autoproclamado del derecho internacional“.