El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, es el último dirigente de derecha que tomó la decisión de distanciarse de su ahora exasesor, Fernando Cerimedo, detenido en el país altiplánico tras ser acusado de contratar a unos sicarios para que asesinaran a su expareja, la abogada Nadia Beller.
La decisión del mandatario boliviano se reforzó aún más luego de que la Fiscalía ratificó que además se lo está indagando por lavado de activos y presunta protección a narcotraficantes.
De esta forma, Paz se sumó a otros jefes de Estado y líderes de derecha en el continente, luego de que Javier Milei intentara despegarse sin éxito de Fernando Cerimedo.
Según reportó la prensa trasandina, el mandatario argentino buscó sacar de la escena local a su exconsultor detenido en Bolivia, para lo cual aseguró que dejó de tener relación con él en 2023.
“Es alguien que no forma parte del espacio, que no tiene vínculo con nosotros de ningún tipo y que dejamos de vincularnos en el 2023“, aseguró Milei.
Sin embargo, medios al otro lado de la cordillera accedieron a datos oficiales que desmintieron al presidente, ya que registros demostraron que ingresó a la Casa Rosada más de diez veces entre diciembre de 2023 y junio de 2024, a la vez que participó de actos y eventos del oficialismo cuando Milei ya era presidente.
Fernando Cerimedo se queda solo
Esta semana, el presidente centroderechista de Bolivia, Rodrigo Paz, también marcó distancia de su asesor personal argentino, Fernando Cerimedo.
“Nunca hubo un contrato (…) nunca hubo una relación de trabajo directa” de Cerimedo con la presidencia, aseguró en un mensaje televisado.
“Jamás tuvo la autorización de representar” al presidente, “al gobierno o a mi familia“, añadió el mandatario altiplánico.
Además, admitió que su exasesor lo ayudó durante la campaña y al inicio del gobierno, pero que no pudo formar “un sólido formato de trabajo” con él debido a sus compromisos internacionales.