El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó para Chile una Línea de Crédito Flexible de dos años de $11.800 millones de dólares.
Esto no implica un crédito inmediato entre el Banco Central y el ente financiero, sino que es una forma de financiamiento en accesos para periodos en los que existan riesgos externos como una crisis económica.
El subdirector gerente y presidente interino del FMI, Kenji Okamura, señaló que “el crecimiento económico de Chile se ha moderado, con una desaceleración temporal de la actividad minera parcialmente compensada por el aumento de los precios del cobre. La guerra en Oriente Medio ha afectado aún más la actividad debido al incremento de los precios del petróleo“.
“La economía chilena sigue expuesta a elevados riesgos externos, con perspectivas sujetas a la persistencia de las hostilidades en Oriente Medio, las continuas tensiones comerciales, la desaceleración del crecimiento en socios comerciales clave o correcciones relacionadas con una reconsideración de las ganancias de productividad impulsadas por la inteligencia artificial”, agregó.
Este es el cuarto acuerdo de Chile con el FMI sobre una Línea de Crédito Flexible desde 2020, cuando se declaró la pandemia del COVID-19, con una reducción gradual del acceso, y que se ha renovado cada dos años.
Desde el Banco Central señalaron que la cifra del acuerdo, que equivale al 50% de la cuota de Chile al FMI, “se considera adecuada como seguro ante posibles riesgos externos en un entorno global aún complejo”.