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Italia busca su salvación en una figura técnica, tal como Grecia

Roma busca una designación que calme a los mercados europeos sin molestar tampoco a las fuerzas políticas locales.

Mario Monti, prestigioso por haber sido dos veces comisario europeo, gana espacio como sucesor de Silvio Berlusconi. Roma busca una figura técnica que calme a los mercados, tal como el flamante premier griego Lucas Papademos

El panorama incluye desde elecciones inmediatas hasta un gabinete de unidad nacional que resista los latigazos del mercado. Sin embargo, la hipótesis más manejada en la prensa y en las filas del Parlamento es la de un Ejecutivo técnico, dirigido por una personalidad que goce de prestigio y confianza a nivel nacional y en el extranjero. Alguien que pueda tranquilizar a los mercados y a los compañeros de la Unión Europea, sin desagradar tampoco a ninguna fuerza política en Roma.

El nombre sobre el que se centran las apuestas es el de Mario Monti (1943), presidente de la prestigiosa Universidad Bocconi de Milán, economista de renombre y dos veces comisario europeo (Competencia y Comercio Interior, desde 1995 hasta 2004). “Monti es el único que nos puede salvar”, clama el ex primer ministro Romano Prodi. Berlusconi también le dio su respaldo.

“Es la única opción que recoge el apoyo de la oposición, de todos los que quieren dejar atrás a Berlusconi”, comenta Carlo Galli, catedrático de Ciencias Políticas en la Universidad de Bolonia. Lo sostendrían tanto la centro izquierda (Partido Democrático e Italia de los Valores) como el centro, que reúne a los partidos católicos (que están acogiendo con los brazos abiertos a los tránsfugas de Berlusconi) y Futuro y Libertad de Gianfranco Fini.

 

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