Secciones
Negocios

El IBEX muestra moderado descenso (0,71 %) tras rebaja de S&P a España

Tras el castigo aplicado por la agencia estadounidense los inversores seguirán esta semana con atención la presentación de resultados empresariales procedentes, sobre todo, de Estados Unidos.

La rebaja aplicada el viernes por la agencia de medición de riesgos Standard & Poor’s a la deuda soberana española y a la de otros ocho países de la zona del euro tenía un efecto moderado en la bolsa española, que caía en los primeros compases de la sesión el 0,71 %.

A las 09,10 horas, el selectivo español perdía 60 puntos y se situaba en 8.390 unidades, mientras que el Índice General de la Bolsa de Madrid retrocedía el 0,75 %.

Otros mercados europeos se resentían con pérdidas moderadas del castigo aplicado por S&P a la zona del euro.

Así, la bolsa italiana caía el 0,61 %, y la francesa, a la que S&P arrebató el viernes la máxima calificación crediticia -triple A- perdía el 0,67 %.

Tras el castigo aplicado por la agencia estadounidense los inversores seguirán esta semana con atención la presentación de resultados empresariales procedentes, sobre todo, de Estados Unidos.

Dentro de un IBEX casi completamente teñido de rojo, media docena de valores escapaban de las pérdidas, entre los que figuraban Santander (0,21 %), Endesa (0,03 %) y Ferrovial (0,02 %).

Mapfre y Sacyr sufrían los mayores descensos (1,22 %), en tanto que los pesos pesados del mercado sufrían caídas del 1 % para BBVA, del 0,60 % para Iberdrola, del 0,37 % para Telefónica, del 0,32 % para Repsol, y del 0,26 % para Inditex.

El euro abrió hoy a la baja en el mercado de divisas de Fráncfort y se cambiaba a 1,2653 dólares, mientras el barril del crudo Brent para entrega en febrero cotizaba a 111,16 dólares, 0,72 más que al cierre del viernes.

Notas relacionadas








La generación que deberá aprender toda su vida

La generación que deberá aprender toda su vida

El problema no es que desaparezca el trabajo humano en sí, sino que cambia profundamente el tipo de valor que las personas deben aportar. Las empresas comienzan a priorizar habilidades más difíciles de automatizar, como el pensamiento crítico, la creatividad y, la capacidad de adaptación y aprendizaje continuo. En otras palabras, el diferencial ya no estará solo en lo que una persona sabe, sino en qué tan rápido puede volver a aprender.

Foto del Columnista Camila Mohr Camila Mohr