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Colo Colo, vivo de milagro

“Hay que mirar al futuro. Creo que es el único camino que le queda a este pálido Colo Colo fuertemente cuestionado en lo táctico”.

Son muy pocos los clubes de la primera división del fútbol mundial que se pueden dar el lujo de no ganar en 4 fechas y seguir con posibilidades de ser campeón. Este milagro es lo único que mantiene con vida a un Colo Colo que sigue estando al debe en lo futbolístico.

Siendo bien sincero, en esta columna no hay mucho que analizar respecto a lo ocurrido en Rancagua. El popular fue superado en todas sus líneas en un partido realmente para el olvido, marcado por un rendimiento individual preocupante. De hecho, solo se podría mencionar el trabajo defensivo de Zaldivia como algo rescatable.

Hay que mirar al futuro. Creo que es el único camino que le queda a este pálido Colo Colo fuertemente cuestionado en lo táctico, incluso, voces de hinchas de todos los rincones del país, tras el término del partido, pidieron la renuncia del DT José Luis Sierra, creando un clima lleno de incertidumbres a solo 3 fechas de finalizar el torneo.   

Ahora viene Copa Libertadores y el rival Independiente del Valle, un partido de vida o muerte. Y cómo no, si solo el triunfo clasifica al popular a la siguiente ronda, un empate o una derrota sepultarían un año más la ilusión alba de pasar a octavos de final.

En el torneo local, el próximo rival es Palestino, el quinto de la tabla que vive un presente muy por debajo de aquel temido equipo de Guede. Un duelo abordable para el cuadro de Sierra, si es que se cumple un correcto desempeño, de lo contrario, podría ser la despedida definitiva del torneo, al menos que los milagros sigan ocurriendo.

Este Colo Colo se encuentra seriamente al debe en lo futbolístico. Lo bueno es que al parecer no se puede caer más bajo y todo lo que tiene que venir tendría que apuntar a un nivel futbolístico superior. Quizás la vuelta de Justo Vilar sea un golpe anímico en la cancha, y si a mitad de semana se clasifica a Octavos de final de Copa Libertadores, que se ocupe ese envión anímico para pelear lo que queda del torneo local como corresponde, con equipo estelar y ojala de la mano de triunfos. Matemáticamente Colo-Colo aún puede ser campeón, y mientras eso exista, hay que luchar con más fuerza.

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