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El homenaje que Krassnoff se merece

“El mejor homenaje que se merece Krassnoff es que se le reconozca como un psicópata asesino y torturador, que cierren Punta Peuco y cumpla su condena en Colina 1”.

Hace unos días, nos enteramos por redes sociales que el Ejército de Chile había realizado un homenaje al ex brigadier Miguel Krassnoff. ¿Quién es este personaje? Bueno pues es uno de los genocidas más peligrosos y sangrientos de la dictadura. Se dedicaba a torturar, matar y lanzar cuerpos al mar. Entre sus víctimas hay dos mujeres que torturó estando embarazadas y luego asesinó. Sus cuerpos nunca fueron encontrados. Miguel Krassnoff suma más de 600 años de presidio por todas las torturas y asesinatos que cometió.

Ya da bastante rabia que este psicópata se encuentre en un hotel cinco estrellas. Cómo será la rabia, impotencia que todos los chilenos y chilenas sentimos cuando se le hace un homenaje llamándolo “héroe”. ¿Cómo preveer que nunca más en Chile se asesinen y torturen seres humanos si nuestro ejército realiza este tipo de actividades? Pienso que a nuestro país le urge memoria, que se sepa desde pequeño en la escuela las atrocidades de la dictadura. Tuve la bendición de ir a Alemania el año pasado y en todas las calles hay memoriales de lo ocurrido en tiempos de Hitler y todos los ciudadanos compartían el mismo sentimiento ante lo ocurrido: horror y vergüenza. ¿Por qué en nuestro país aún es tema decir dictadura y no “pronunciamiento” militar?  Ni siquiera hemos avanzado en cómo nombrar el horror que se vivió en la dictadura más sangrienta de Latinoamérica.

El mejor homenaje que se merece Krassnoff es que se le reconozca como un psicópata asesino y torturador, que cierren Punta Peuco y cumpla su condena en Colina 1. Ese es el homenaje que este señor merece.

Si se fijan, todas las semanas (y esto pasa muy solapado) están indultando presos de Punta Peuco. Recordemos que Piñera contó con el voto de las FF.AA. porque les prometió precisamente eso. Sacarlos de Punta Peuco y esto está ocurriendo justo bajo nuestras narices y para mi sorpresa, nadie dice nada.

Señor Krassnoff. Si usted es un valiente soldado como dice serlo, asuma sus condenas, pida perdón, diga donde están los desaparecidos y váyase de puntitas a Colina 1. Ese es el justo homenaje que usted se merece.

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