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El choque de culturas en el Jardín Japonés

“La dimensión reducida del jardín en proporción al número de visitantes, es la clave del problema. Ello, porque hubo más visitantes de los que un recinto de este tamaño puede recibir durante un fin de semana”.

Luego de la reciente reapertura del Jardín Japonés de Santiago, la ciudadanía manifestó un gran interés por visitarlo. No obstante, hubo preocupación e indignación en la opinión pública respecto al modo inadecuado de habitarlo.

Como arquitecto encargado de diseñar los elementos en madera de este espacio en el Parque Metropolitano, propongo tres reflexiones que puedan aportar al debate actual.

En primer lugar, se hizo visible el aprecio de la ciudadanía por usar espacios públicos de calidad, por cual debemos seguir desarrollándolos. En segundo término, la dimensión reducida del jardín en proporción al número de visitantes, es la clave del problema. Ello, porque hubo más visitantes de los que un recinto de este tamaño puede recibir durante un fin de semana. Por lo tanto, es necesario incorporar un análisis de flujo para enfrentar de manera adecuada los próximos meses de visitas y así, evitar problemas de congestión en senderos y áreas de contemplación.

Por último, es necesario informar al público cómo es el lugar que visitará, explicar qué es un jardín japonés, cuáles son sus especies arbóreas, la filosofía contemplativa y la posición de las piedras que se colocaron.

Así, podemos construir un verdadero encuentro de dos culturas, la chilena y la japonesa, como lo indica el nombre de este Jardín Japonés.

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Foto del Columnista Débora Calderón Kohon Débora Calderón Kohon