Esta década será una de revolución y renacimiento de la educación superior

El trabajo remoto ya es una realidad, por lo que las Instituciones de educación superior (IES) no pueden desconocerlo y están obligadas a modernizar sus programas de estudio. No podemos ofrecerles la misma educación superior, que se ha mantenido casi intacta por más de diez años, a los jóvenes y adultos del futuro.

Por José Antonio Álvarez de Toledo Vicerrector Académico de AIEP › Actualizado: 18:16 hrs
Hace diez años había 12 IES que ofrecían programas en modalidad online (sólo tres universidades), y en 2020 ya eran 26 (y diez universidades). AGENCIA UNO/ARCHIVO
Hace diez años había 12 IES que ofrecían programas en modalidad online (sólo tres universidades), y en 2020 ya eran 26 (y diez universidades). AGENCIA UNO/ARCHIVO
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Instituciones “figitales”, en las que quien quiera aprender y formarse tenga múltiples opciones de estudio, más personalizadas gracias a las tecnologías y donde los apoyos financieros estatales no discriminen a nadie, es la educación del futuro. Recientemente, en un webinar organizado por Vertebral-Oracle, la conclusión que se pudo extraer es que esta década será una de revolución y renacimiento de la educación superior.

El término “figital” es un concepto que describe la combinación de experiencias físicas y digitales, que se complementan entre sí para ofrecer al consumidor un servicio único e integrado. Y en la educación ya se está acuñando hace un tiempo y suena con más fuerza en la coyuntura actual.

En mi opinión, la educación superior será mucho más flexible, digital, remota e híbrida, que combinará lo mejor de lo presencial y lo mejor de lo online a través de distintos formatos de programas de estudios, es decir, mediante combinación de jornadas, modalidades y programación lectiva. Existe una necesidad urgente de las Instituciones de Educación Superior (IES) de implementar la educación remota gracias a las tecnologías disponibles, logrando prestar el servicio educacional que de paso mitigará la deserción estudiantil. Medida casi urgente que marcará un antes y un después en la educación.

El panorama es claro. Hace diez años había 12 instituciones de educación superior (IES) que ofrecían programas en modalidad online (sólo tres universidades), y en 2020 ya eran 26 (y diez universidades). Hace diez años había una matrícula online total de casi 6.100 estudiantes y en 2020 llegó a los 52.500. Hace diez años la matrícula online total representaba un 0,6% de la matrícula total de pregrado, y en 2020 llegó a representar un 4,6%.

Las IES ya asumieron que el proceso formativo se puede potenciar gracias a la incorporación de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Hoy se puede aprovechar mejor la tenencia de dispositivos tecnológicos por parte de los estudiantes y docentes, así como sus conocimientos y habilidades previas. La transformación digital de las IES no será sólo a nivel del proceso de enseñanza y aprendizaje, sino que también se ampliará a todos los servicios de apoyo a los estudiantes y docentes y a la forma de trabajar de los colaboradores.

El mundo es cada vez más interconectado gracias a Internet. El trabajo remoto y en red ya es una realidad por lo que las IES no pueden desconocerlo y están obligadas a actualizarse y modernizar sus programas de estudio. No podemos ofrecerles la misma educación superior, que se ha mantenido casi intacta por más de diez años, niños, jóvenes y adultos del futuro.